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El Sporting entra en alerta roja

Damián Pérez protesta su expulsión en Montilivi. :: RIBOT/
Damián Pérez protesta su expulsión en Montilivi. :: RIBOT

Castigado por los arbitrajes y el VAR, lidera el 'ranking' de expulsiones y de faltas cometidas | Los duros marcajes sin límite a Manu García comienzan a generar preocupación dentro del club

JAVIER BARRIOGIJÓN.

Las resacas del Sporting en este inicio de temporada comienzan a parecerse peligrosamente. Hay la lógica reflexión ligada al balón, demasiado ausente en Huesca, pero está siendo eclipsada por los arbitrajes con los que ha tenido que lidiar el grupo de José Alberto. Los rojiblancos han jugado con uno menos 103 minutos de reloj, teniendo en cuenta prolongaciones interminables o, en el caso del Sporting-Rayo, el generoso margen de tiempo que se abrió entre la segunda amarilla de Nacho Méndez y la expulsión del visitante Tito. Hay mosqueo, evidente, pero también el ánimo de pasar página. «Está pasando con muchos equipos. El VAR lo mira todo con lupa. Hay que acostumbrarse a ello y ser más listos», razona el capitán Carlos Carmona, sin esconder del todo su malestar: «Ellos (el Huesca) merecían tarjeta en alguna acción, pero no se la sacaron y a nosotros, sí».

Los primeros cuatro partidos arrojan un balance casi demoledor para el Sporting, que en solo 360 minutos ya lleva tantas expulsiones como en los 48 partidos (incluida la Copa del Rey) del curso pasado. Los rojiblancos comparten el oscuro liderato de las tarjetas rojas con el Oviedo y el de las faltas cometidas, con un total de 73, con el Almería. Esta última estadística puede explicar parte de por qué el Sporting ha finalizado con diez tres de los primeros cuatro partidos. Mucho tiempo corriendo detrás del balón y demasiadas faltas. Pero en un análisis más profundo también se muestra como denominador común una secuencia de polémicos arbitrajes, con el cántabro López Toca reciente.

El VAR ha traído más oscuros que claros para el Sporting, el equipo más castigado de este arranque por el silbato. Entre lo más sonado está la expulsión de Damián en Gerona y, sobre todo, la actuación de Vicandi Garrido en la visita del Rayo: el manotazo a Manu García, la expulsión de Nacho Méndez, el derribo de Advíncula a Pablo Pérez, la peligrosa acción de Mario Suárez con el mediapunta, el gol anulado a Djurdjevic... Del último partido queda el eco del castigo sin freno a Manu García y la expulsión de Pedro Díaz, localizada en una secuencia posterior a una peligrosa obstrucción de Raba al '16' del Sporting.

Dentro del club hay preocupación por esta situación, pero, también, por los duros marcajes que los rivales están realizando al propio Manu García. Foco de faltas muy peligrosas, el Huesca trató de aislarse del juego al límite del reglamento y con reiteración. En El Alcoraz fue castigado con severidad, sin que interviniera José Antonio López Toca. El cántabro dejó sin sancionar, por ejemplo, esa peligrosa obstrucción del local Raba, que ya había sido amonestado con cartulina amarilla y que fue indultado de la segunda en esta jugada. La impotencia del mediapunta, que protestó la acción y otro serial de faltas (la estadística del partido solo refleja tres en las que intervino el árbitro), le acarreó una tarjeta. Segundos después, en la réplica del Huesca, Pedro Díaz resultó expulsado por doble amarilla.

Pulido Santana, el siguiente

En el Sporting se teme que los planteamientos de partido de los rivales comiencen a tener un apartado especial para Manu García, quien, por su estilo y características, con un buen dominio del uno contra uno y rapidez de movimientos, con un giro muy dinámico, siga recibiendo marcajes sin medida. En Huesca solo fue castigada una entrada de Eugeni sobre el mediapunta, que había llegado antes a un balón por el que se lanzó el mediocentro.

El propio Pulido Santana, que se encontraba al cargo del VAR en el partido de El Alcoraz, dirigirá el Sporting-Deportivo del domingo, que llegará con ruido. Santiago Varón Aceitón, mientras, estará como asesor en el videoarbitraje. José Alberto fue muy directo en la sala de prensa de El Alcoraz. «¿La expulsión de Pedro? Estoy tan caliente que prefiero no decir nada. Lo justo, como mínimo, habría sido el empate», lamentó el preparador, quien no se pudo reprimir poco después: «Llevamos cuatro partidos en los que hemos estado 120 minutos en inferioridad. Es terrible y les invito a que vean esas expulsiones. Hemos competido bien y ese es el camino para sumar puntos, pero jugar tanto tiempo en inferioridad es muy difícil». Alerta roja.

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