Marcos Landeira
«El objetivo es formar jugadores para que lleguen a El Molinón, más allá de mirar la clasificación. Hay que mantener la calma»
Samuel Osorio
Gijón
Viernes, 28 de noviembre 2025, 07:07
Tras temporadas de sinsabores, el Juvenil de División de Honor del Sporting está realizando este año una gran campaña. El conjunto rojiblanco, en ... buena racha y coliderando, se prepara para medirse al Deportivo en Abegondo. Su entrenador, Marcos Landeira (Gijón, 1987), conversa con EL COMERCIO acerca del momento del equipo, la evolución de la cantera rojiblanca y los retos que presenta la categoría.
–¿Cómo describiría el día a día con el grupo?
–El grupo es muy bueno, trabaja bien y se deja enseñar. Nos costó arrancar, pero el equipo aprende mucho de los errores y ahora estamos en buena racha, peleando por estar arriba. Aun así, queda mucho por delante, solo va un tercio de competición y debemos seguir mejorando y trabajando.
–Siendo colíderes con el Celta, ¿hay marcada alguna meta?
–En un equipo de cantera, especialmente en el Sporting, lo principal es la formación. Buscamos sacar el mayor número de jugadores posible para que lleguen a El Molinón. Competir arriba ayuda porque les aporta experiencias, pero el objetivo es la mejora diaria y pensar solo en el siguiente partido.
–Dentro de las ocho victorias destaca el 4–0 ante el Oviedo.
–Los derbis siempre son especiales. Ese día nos salió un partido muy bueno, explotando nuestras cualidades. Los jugadores estuvieron muy enchufados y disfrutaron, pero no podemos centrarnos únicamente en ese encuentro. Fue una muestra de lo que podemos ofrecer y debemos hacerlo cada día.
—Se habla mucho de las individualidades en ataque, pero también son la defensa menos goleada del grupo…
–En el fútbol suele valorarse más lo ofensivo, pero la solidez defensiva es fundamental. Llevamos seis goles encajados, solo uno en los últimos seis partidos. Eso suele ser sinónimo de buenos resultados. No es mérito exclusivo de defensas o porteros, sino un trabajo grupal porque no nos generan muchas ocasiones.
–Uno de los nombres clave es el de Nico Riestra, que dio el salto del juvenil al primer equipo.
–Estas situaciones llegan cuando tienen que llegar. Siempre es preferible ir quemando etapas, pero en este caso se consideró oportuno y estamos encantados. Es un orgullo ver a cualquier jugador de Mareo aparecer en El Molinón. Necesita seguir trabajando y mejorando para que cuando Borja lo requiera esté lo más preparado.
–Tzalo regresó tras una larga lesión marcando goles importantes. ¿Qué supuso su vuelta?
–Las lesiones son lo peor del fútbol. Tzalo sufrió una de larga duración y estuvo un año sin poder hacer lo que más le gusta, pero su trabajo y el del cuerpo médico dieron frutos. Volver a verlo jugar ya fue una alegría enorme y encima marcó, dándonos la victoria. Siempre ha tenido relación con el gol y ahora debe recuperar su nivel poco a poco.
–¿Siente que esta puede ser la generación que el sportinguismo lleva años esperando?
–Ojalá, porque sería muy positivo para el Sporting y para Mareo, pero hay que mantener la calma. Están cerca y lejos a la vez del fútbol profesional. No debemos meterles presión. Tienen que seguir su evolución natural. No todos llegarán, pero es una generación con buenas condiciones y crece junta.
–¿Y por detrás también vienen buenas hornadas?
–Mareo siempre ha dado frutos y el talento asturiano no debe subestimarse. Tenemos grandes instalaciones y profesionales capacitados. Hay calidad, pero los filtros a medida que suben son más exigentes. Hay jugadores con condiciones para llegar al primer equipo, pero dependerá de su esfuerzo.
–En lo personal, ¿qué es lo que más le gusta de entrenar en una etapa formativa, pero con una alta exigencia competitiva?
–Siempre me ha gustado competir. Esta categoría se asemeja al fútbol profesional en el trabajo diario, la táctica, la calidad y el nivel de los rivales. Cada semana compites al máximo, algo que no ocurre en inferiores.
–¿Y lo que menos?
–La presión que a veces se les pone a los chicos, tanto desde fuera como desde dentro. Piensan demasiado en el futuro y eso no les ayuda. Lo ideal sería que se centrasen en el día a día y que las cosas lleguen fruto del trabajo.
–¿Qué ha cambiado desde que tenía la edad de sus jugadores y qué consejo les daría para no perder el foco?
–El fútbol ha evolucionado mucho táctica y físicamente. En nuestra época competíamos por todo cada año, algo que ahora sucede menos. Mi consejo es claro: trabajar, no relajarse y mantener los pies en el suelo. El camino es largo y difícil, pero, si se centran en el día a día, tendrán más opciones de llegar.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión