Carmona salva un punto en el último suspiro (Sporting 1-1 Reus)

Sporting - Reus: jornada 9 de LaLiga 123

La afición pide la salida de Baraja y carga contra los jugadores y la directiva

Andrés Maese
ANDRÉS MAESEGijón

Se acabó la paciencia de la afición del Sporting. Los cerca de 20.000 espectadores que se acercaron a El Molinón para presenciar el choque ante el Reus no pueden más. Ni les gusta su entrenador ni la propuesta futbolística, si es que la hay, de una nueva plantilla confeccionada para lograr el ascenso sea como sea.

Hacía tiempo que El Molinón no rugía como lo hizo ante un inofensivo Reus que estuvo muy cerca de llevarse los tres puntos de Gijón si no llega a ser por Carmona y por el colegiado. El árbitro del encuentro, Varón Aceitón señaló la pena máxima cuando el choque llegaba a su fin en una caída de Neftali en el área. Carmona transformó el lanzamiento desde los once metros que se realizó mientras las gradas cantaban al unísono eso de «directiva dimisión».

1 Sporting

Diego Mariño, Molinero (Geraldes, m. 80), Álex Pérez, Juan Rodríguez, Canella, Cofie (Nacho Méndez, m. 70), Carmona, André Sousa, Álvaro Jiménez (Neftali, m. 61), Traver y Djurdjevic.

1 Reus

Édgar Badía, Ángel Bastos, Olmo, Catena, Guerrero, Alfred Planas (Moore, m. 78), Juan Domínguez, Mario Ortiz, Gonzalo Pereira, Gus Ledes (Borjita, m. 83) y Linares (Arjona, m. 90).

goles
0-1: M. 67, Linares. 1-1: M. 90, Carmona.
árbitro
Varón Aceitón. Amonestó a los locales Juan Rodríguez, Nacho Méndez. Y a los visitantes Gus Ledes, Guerrero.
incidencias
partido disputado en El Molinón ante 19.026 espectadores.

Tampoco fue penalti el que señaló el colegiado en la primera parte por manos de un defensor del Reus. El balón le dio en la cabeza. Carmona, que fue de lo poco destacable de la tarde en el Sporting cedió el balón a Djurdjevic para que se terminara la sequía del serbio, pero ni con esas pudo marcar el delantero del Sporting.

Al ariete, fichado por más de dos millones de euros para ser el goleador del equipo, no le sale nada. Cuando remata no lo hace bien y cuando hay un buen centro al área no está donde debería de estar un goleador. Ante el Reus pocas excusas puede tener para no haber marcado por Álvaro Jiménez y Traver, que participó en la banda izquierda, sirvieron varios centros al área que no encontraron rematador.

El malestar de El Molinón fue a menos con el inicio de la segunda parte. Parecía que el Sporting salía decidido a por la victoria, pero la tensión comenzó a crecer con el paso de los minutos. La gran bronca de la tarde, después del recibimiento al equipo, se la llevó Baraja. El preparador quitó a Álvaro Jiménez para introducir a Neftali. Un cambio que desesperó al sportinguismo, que no pudo reprimir su enfado.

Lo peor estaba por llegar. Linares aprovechó un error de Cofie, también muy criticado por su juego, para incendiar El Molinón. Quedaba un cuarto de hora para el final y el partido, al menos en la grada pasó a ser lo de menos.

Más Sporting

La directiva, los jugadores y Baraja fueron el centro de todas las críticas de la afición. Daba igual lo que pasara sobre el terreno de juego. La paciencia había llegado a su fin. El final del encuentro fue surrealista. La afición cargó contra la directiva mientras Carmona ejecutaba el lanzamiento que sirvió para salvar los muebles.

Mucho tendrán que recapacitar todos los estamentos del club. La directiva, el director deportivo, el entrenador y los jugadores tienen que poner remedio a la imagen que está ofreciendo un Sporting que no encuentra su rumbo. La afición ha hablado. El fútbol no llega y los resultados tampoco. El Sporting está en una crisis total.

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