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El Molinón dictará sentencia sobre Baraja

Rubén Baraja camina, pensativo, sobre el campo número uno de Mareo mientras sus jugadores realizan al fondo ejercicios de calentamiento. / ARNALDO GARCÍA
Rubén Baraja camina, pensativo, sobre el campo número uno de Mareo mientras sus jugadores realizan al fondo ejercicios de calentamiento. / ARNALDO GARCÍA

El Sporting recibe a un Málaga mermado por las bajas en un duelo en el que el técnico rojiblanco se juega su cargo | El entrenador pucelano apuesta por una revolución en el once con Noblejas, Traver e Isma Cerro con serias opciones de ser titulares

ANDRÉS MAESE GIJÓN.

El Molinón hablará esta tarde. Lo hará para levantar el pulgar de la mano y dar vida a Rubén Baraja o para sentenciar al entrenador vallisoletano al frente del banquillo del Sporting. La decisión será tomada una vez que concluya un duelo marcado por la necesidad del cuadro rojiblanco de sumar los tres puntos para romper una dinámica negativa de resultados que ha llevado a al equipo a estar más cerca del descenso que de los puestos de 'play off'.

En medio de una de las mayores crisis de los últimos años en Segunda, sin ganar partidos y con un juego más que irregular, Rubén Baraja lucha por salir airoso de una batalla que puede ser la última si el equipo no consigue los tres puntos o no mejora su imagen respecto a los últimos partidos. Antes de que llegue el derbi asturiano, que ya asoma en el horizonte, el cuadro rojiblanco tiene que dar la cara, vencer y también convencer. Sin miramientos, sin miedos ante un rival que está llamado a ser uno de los favoritos para ascender a Primera.

Para ello, los planes del preparador pasan por continuar con la revolución que inició la semana pasada en Almería donde Pablo Pérez, Salvador y Hernán Santana regresaron a la titularidad en la Liga. Así pues, los de la Copa, esos futbolistas con escasos minutos en la competición doméstica, parece que serán los elegidos para reconducir la situación. El único propósito es sumar tres puntos y apagar así el incendio social provocado por la imagen insulsa mostrada en las últimas jornadas en las que el Sporting acumula cinco encuentros sin ganar.

Con una situación límite en lo profesional para Baraja, el preparador parece que esta vez apostará por utilizar a los hombres que en mejor momento se encuentran. Para ello tendrá que dejar en el banquillo a jugadores que llegaron esta temporada para marcar diferencias y, que a la vista del rendimiento ofrecido, no lo han conseguido.

El preparador no puede esperar más y necesita resultados inmediatos. Sobre todo después de que el pasado martes tuviera que salir Miguel Torrecilla a ratificarle como entrenador del Sporting. Una confianza que el viernes quisieron escenificar tanto el propio director deportivo como el presidente de la entidad cuando acompañaron al preparador del campo número dos de Mareo hasta la puerta del vestuario. Una conversación buscada para demostrar que el apoyo, en teoría, es total.

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Durante la última sesión, que tuvo lugar ayer en la Escuela de Fútbol de Mareo, el técnico estuvo encima de sus jugadores. No quiso distracciones en el ensayo en el que terminó de perfilar su plan para doblegar al Málaga. La idea pasa por abrir el campo, buscar la espalda de los laterales del cuadro malagueño con dos hombres que aportarán verticalidad y descaro por los costados.

Caras nuevas en las bandas

En el último partidillo, Isma Cerro y Álvaro Traver participaron con los teóricos titulares. Con petos verdes, Cerro se situó para actuar en la banda izquierda. En principio, y según lo visto, será el encargado de servir balones tanto a Djurdjevic y Pablo Pérez, que seguirán siendo las referencias ofensivas del Sporting. Los dos fueron los autores de la acción del último gol rojiblanco, el mediapunta introdujo el balón con el pecho en la portería del Almería tras un buen centro del serbio. Los dos futbolistas parecen entenderse y Baraja quiere aprovecharse de esa conexión.

Con Cerro en la izquierda, que parece que dejará en el banquillo a Robin Lod, la banda derecha será para Álvaro Traver. El valenciano ya dejó detalles de calidad en sus actuaciones con el Sporting y sorprendió que el preparador lo volviera a relegar a un segundo plano en lugar de Álvaro Jiménez, extremo que no acaba de ofrecer continuidad en su juego, pese a que tiene acciones individuales que pueden decantar la balanza a favor del Sporting como sucedió en el gol de Neftali ante el Eibar en la Copa.

También parece que tendrá descanso Carlos Carmona, un fijo en las alineaciones de Rubén Baraja. La apuesta del técnico por dos extremos específicos restan opciones a uno de los capitanes del equipo. Su otra posición, por detrás del delantero, está ocupada por Pablo Pérez. El gijonés se reconcilió con El Molinón hace diez días en la Copa del Rey y generó una de las últimas ovaciones que dedicó el sportinguismo al equipo.

Precisamente de esa buena sintonía que se mostró entre la afición y el equipo en el último choque jugado en El Molinón quiere contagiarse Rubén Baraja y su once inicial que comandarán de nuevo Hernán Santana y Cristian Salvador en la medular. El canario y el zamorano serán los encargados de destruir el fútbol del rival y de iniciar el juego en los ataque rojiblancos con un objetivo claro, buscar a Isma Cerro y Traver.

En la línea defensiva se intuye una novedad. Javier Noblejas tiene serias opciones de debutar en el lateral en la Liga ante la ausencia de Canella. No parece que Molinero convenciera en su última participación en la banda izquierda, por lo que regresará a su lado natural en lugar de Geraldes. Si Canella no llegó a tiempo para la cita por lesión, el que sí lo hizo es Babin. El francés defenderá el centro de la zaga junto a Álex Pérez. Ambos actuarán por delante de Diego Mariño para intentar detener al quinto equipo más goleador de la categoría.

Por su parte, Juan Ramón López Muñiz regresa a la que fue su casa con un equipo mermado por las ausencias. El técnico, que tuvo un recuerdo para Quini antes de desplazarse a Gijón, es consciente de cómo están los ánimos en la ciudad con el Sporting. Pese a que no podrá contar con los sancionados Ricca, Adrián, N'Diaye y Ontiveros ni con los lesionados Luis Hernández, Juan Carlos, Mula y Harper. El Málaga intentará pescar en río revuelto. El inicio del choque puede marcar el devenir del mismo. La paciencia de la grada será clave para un duelo en el que habrá en juego más que tres puntos. Solo vale ganar, independientemente de que el rival sea el segundo clasificado.

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