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Sporting | «La posibilidad de destituir a José Alberto no está sobre la mesa»

Miguel Torrecilla, director deportivo, respondiendo ayer a una pregunta de EL COMERCIO en su despacho de Mareo./JUAN CARLOS TUERO
Miguel Torrecilla, director deportivo, respondiendo ayer a una pregunta de EL COMERCIO en su despacho de Mareo. / JUAN CARLOS TUERO

Miguel Torrecilla, director deportivo del Sporting: «Renovaría mañana mismo con el Sporting. Estoy trabajando ya en la próxima temporada y Javier Fernández lo sabe»

JAVIER BARRIO / JOSÉ ÁNGEL GARCÍAGIJÓN.

Miguel Torrecilla (Morille, Salamanca, 1969), director deportivo del Sporting, recibe a EL COMERCIO sonriente en la puerta de su despacho de Mareo, vecina de un imponente cuadro de Quini. Cruzando dentro, una fresca habitación de paredes blancas, bastante sobria, en la que sobresale una gran mesa, tres pizarras, un portátil, un móvil que pide que le hagan caso cada dos por tres y un par de monitores. Hay una coqueta cafetera al fondo que pone a funcionar justo antes de romper con su rutina y conceder una entrevista. Algo poco habitual en él, pero lo aprovecha para analizar con detalle la escena actual y lanzar un mensaje de paciencia y unión. También de exigencia a algunos jugadores: «Hay determinados momentos en los que el carácter se impone al talento. Tenemos mucho talento, pero a veces, dependiendo de las circunstancias, la personalidad y el carácter son más importantes».

-¿Peligra José Alberto?

-No hay ninguna situación entre comillas anómala, más allá de que estamos en un lugar de la clasificación poco agradable. Todos entendemos que el equipo podría tener fácil tres o cuatro puntos más. Ahora venimos de una segunda parte que ha generado disconformidad, pero no hay que ser tan extremos. Más allá de eso, no hay ninguna situación que ponga en riesgo la posición de José Alberto como entrenador.

-¿Ninguna?

-Mi objetivo con José Alberto es que haya durabilidad y que pueda ser un proyecto conjunto, tanto suyo como mío. Duradero.

-¿La posibilidad de la destitución no está sobre la mesa ni si se pierde con el Alcorcón?

-No. La categoría nos está llevando a que se decidan los partidos por detalles. Somos un buen equipo, pero esos detalles nos están generando dudas y hay que trabajarlos. Pero no podemos a las primeras de cambio dudar de un entrenador que se ha formado en la casa y que ha tenido la valentía de salir para seguir formándose, que ha vuelto y ha crecido hacia lo máximo. No podemos mandar ese mensaje a los que vienen detrás.

-¿Puede garantizar al menos que terminará 2019 pase lo que pase?

-En el fútbol es un error hipotecarse con una fecha. Los entrenadores dependen de resultados, sí, como los directores deportivos. ¿Cómo voy a garantizar yo esa durabilidad? Tendré que garantizar la mía. Estamos los dos en una situación parecida. Somos dos profesionales del club que finalizamos contrato. Mi objetivo es dar durabilidad al proyecto del Sporting con José Alberto, pero no todo depende de mí. Hay un entorno, un consejo. Lo que quiero transmitir es que este proyecto no tiene nada que ver con los anteriores. Es diferente.

-Explíquese.

-No hay jugadores cedidos y hay mucho sentimiento de pertenencia. Hay jugadores que salieron hace tiempo por circunstancias y han vuelto. Y seguimos apostando por la gente de casa, con un porcentaje de jugadores recién llegados al fútbol profesional muy grande. También el entrenador. Pido un mínimo de paciencia, tranquilidad y confianza. Espero que el tiempo nos dé la razón.

-¿El proyecto del año pasado, que tantas críticas suscitó, fue un tránsito a este o un fracaso?

-Veníamos de jugar un 'play off' y llegamos al mercado tarde, pendientes de la categoría. Eso hizo que no llegásemos a muchas posibilidades de jugadores en propiedad. Completamos la plantilla con jugadores cedidos y que perdieron el sentimiento de pertenencia cuando dejaron de ser habituales en las alineaciones. Tampoco fue bueno que en el mercado de invierno no hubiera tiempo para sacar jugadores, sumando los que vinieron. La plantilla era muy larga y difícil de gestionar, con muchos cedidos sin entrar en el once. Se generó un clima inapropiado para una gestión de la plantilla. Ahora estamos en algo diferente. A este proyecto le tienen que salir las cosas. Nos tiene que dar la razón porque hemos ido a la normalidad, a lo que me habría gustado ir el año que se desciende de Primera, cuando llegué en junio. Los tres proyectos son diferentes.

-Del primero hay cosas a destacar y tiene muchos matices, pero el segundo fue un fracaso.

-El mayor debe de ese último año fue anteponer las contrataciones del invierno a una plantilla corta, más fácil de gestionar. Incidimos mucho en las llegadas, insisto, pero no nos dimos cuenta de eso. No había tiempo para que salieran jugadores y eso fue un error. La experiencia nos dice que fue muy difícil gestionar que ocho jugadores se quedasen fuera de la convocatoria, muchos cedidos que se desconectaron y empezaron a pensar más en su futuro. ¿Qué no volvería a hacer? Anteponer unas contrataciones a una plantilla corta. Este club, por idiosincrasia, cantera, no puede tener una plantilla larga.

-¿Qué vio en Fuenlabrada?

-Que el equipo se fue durante veinte minutos. No puede volver a pasar. ¡Expulsiones del 'staff' técnico, amonestaciones a los médicos! Eso no es habitual. Lo llevo a un plano excepcional. No puede volver a repetirse. El Sporting tiene unos valores que no van con lo que el otro día la 'Mareona' vio y sufrió en el campo.

-¿Cómo fue su encuentro del lunes con José Alberto?

-No quería que esos malos 25 minutos de Fuenlabrada se dispersaran por el día de descanso. Quería tener un sentimiento caliente de lo sucedido y de ahí que me juntara con el míster y parte del 'staff' técnico. Más que nada para analizar esa anomalía, buscar soluciones y también ponerme un poco a disposición de ellos.

-¿Los jugadores tienen que dar un paso al frente?

-La solución no está en el mercado de invierno. Está dentro y no es futbolística. Está dentro de cada uno de los jugadores. Alguno creo que todavía no sabe dónde está ni el privilegio que tiene. Hay jugadores que sí saben del compromiso y exigencia que tiene este club. Hemos formado una plantilla con futbolistas en propiedad, sin cedidos, buscando ese sentimiento de pertenencia.

-¿Por qué el equipo pasa del todo a la nada?

-Ese es el error. Para mí no hay el todo. La victoria en Almería la ensalzamos demasiado. Quizá porque había muchas ganas de hacerlo y posicionar al equipo donde todo el mundo cree que debe estar. Pero el partido se abre con dos acciones de dos centrales. Lo que quiero decir con esto es que ni tan buena es la imagen de Almería, ni es para romper el proyecto por esos veinte minutos de Fuenlabrada. Tenemos que ir al equilibrio.

-Termina contrato el 30 de junio. ¿Ha tenido contactos para renovar?

-No, pero entiendo que tampoco es el momento. El consejo y el presidente manejan los tiempos y en el momento que tuviera cualquier llamada o interés de otro club, el primero que lo iba a saber es el Sporting y Javier (Fernández). En mi caso saben lo a gusto e identificado que estoy, mi sentimiento de pertenencia, cómo está mi familia. ¡Cómo vive el Sporting mi mujer! Gracias a Dios tengo una mujer que se involucra en los proyectos. El primer día ya era socia. Recibe al equipo con nuestros vecinos, Nano y Belén. Ella entiende la profesión, las críticas, que muchas veces son duras, pero sabiendo lo que le ha costado llegar aquí a una persona que no fue futbolista de élite. Cumplo mi 19 temporada como director deportivo y me dicen a veces que por qué no me tomo un descanso, pero sigo con ganas. Ya estoy trabajando para el curso que viene. Javier lo sabe.

-Si dependiera de usted, ¿renovaría con el Sporting?

-Mañana. No tengo ninguna duda. Para mí es muy importante la familia y en el club saben lo contenta que está aquí. Mi hijo, aunque está todo este año de Erasmus en Italia, está en la Universidad de Oviedo, plenamente adaptado, haciendo un doble grado de ADE y Derecho. Está encantado de tener su pandilla de paisanos, como dicen aquí. Están todos involucrados con el club y la ciudad.

-¿Ha tenido ofertas para salir?

-Aunque las hubiese tenido no se las podría decir (sonríe).

-La planificación del curso que viene obliga, en todo caso, a que su situación se trate en breve, ¿no?

-Al final cada modelo de gestión en un club es diferente. Y no sé cómo se manejará esta situación. Mi idea es seguir trabajando para el futuro del club. Para mí, cuando finalizó el mercado de verano, ya no existió más que la temporada 2020-2021, aunque haya la ventana de invierno. ¿Que esa información queda para el que venga? Pues tiene que quedar ese legado. Es lo que hay que hacer como director deportivo. Aquí se está trabajando para la 2020-2021.

-¿Recibieron una oferta por 'Djuka'?

-Un tanteo. Se bloqueó antes de que se pudiera llegar a una negociación. Sabíamos por dónde podían ir los tiros, pero lo cortamos. También había otra pata, que era el entorno del jugador, y él quería continuar.

-¿Habría sido un traspaso superior a lo que se pagó por él?

-Sí. Se habría generado una plusvalía importante, pero fue un momento en el que, además, la operación de Dani ya se estaba colocando y avanzábamos con Moi Gómez, además de lo de Robin Lod, en menor medida.

-¿Entiende la crítica hacia él?

-'Djuka' no es un delantero de pasar de la veintena de goles. Siempre que se aproxime a los 12-15 goles habrá hecho un buen año con sus características. Igual que Álvaro.

-Molinero termina contrato. ¿Qué pensamiento hay con él?

-Vamos a esperar un poco al cierre del mercado de invierno.

-¿Y en ese mercado qué va a pasar con Isma Cerro, Hernán y Neftali?

-Vamos a ver. Ahora se han repetido circunstancias en diez jornadas. Si esto sigue así en enero, está claro que, sobre todo los jóvenes, tienen que competir. Lo de Hernán es diferente. Para mí fue una alegría que participara el otro día.

-¿Hay fichajes en este proyecto de Torrecilla y José Alberto?

-No. Hay fichajes del Sporting. Desde mi primer año en Novelda aprendí que hay que trabajar en equipo y que hay que hacer las cosas consensuadas. ¿De quién es el fichaje de Manu? Lo entrenó el míster, pero hubo un trabajo de la dirección deportiva y del consejo. ¿Javi Fuego? Lo quise para el Celta. ¿Ahora no lo voy a querer? Pero, claro, ese diremos que es de Javier Fernández (sonríe). Son del Sporting.

-¿Este equipo debe pelear por el 'play off'?

-No tenga duda. Todo lo que no sea eso nos tendremos que sentir frustrados y fracasados cualquiera de los que hemos tenido un mínimo de influencia en esa plantilla. La plantilla es lo suficientemente fiable para luchar por el objetivo.

-¿Consideraría a Javi López un futuro candidato al banquillo?

-No es algo que se me haya pasado por la cabeza. Es miembro de la secretaría técnica que hoy está en una situación eventual en el 'staff' técnico que hemos querido formar. En el momento que las circunstancias hagan que el 'staff' sea diferente, volverá a la secretaría técnica, aunque el objetivo es que tenga durabilidad.

-¿Fue una decepción para usted Blackman?

-Venía con unas expectativas de titularidad brutal. Él veía a 'Djuka' como su suplente en su interior. Con Álvaro (Vázquez) es diferente. Quiere ayudar y 'Djuka' se siente muy a gusto con él.

-¿Condicionó su apuesta por José Alberto el respaldo de El Molinón?

-Empujó prontísimo. Nunca lo había vivido. No me condicionó, me reforzó, porque lo veníamos siguiendo y observando. Sí que me pareció una falta de respeto hacia el entrenador que estaba. ¿Pero cómo se controla?

-¿Habrá incorporaciones en el mercado de invierno?

-Hoy solo pienso en esas salidas y, dentro de eso, en ajustar, dependiendo de qué dé el mercado. Pero pensamos antes en las salidas. Tenemos fichas para entradas y para hacer una contratación potente, pero antes hay que pensar en la gente que es patrimonio del club.

-¿Qué lectura hace a toro pasado de su famosa rueda de prensa?

-Pues que era la que quería hacer, en el momento que quise y sabiendo las consecuencias que acarreaba. Estoy satisfecho de cómo salió, del objetivo que buscaba, que no lo voy a decir, pero que se consiguió. Y no lo digo yo. Pedí que fuera analizada por expertos y el objetivo se consumó. Me dirigí al sportinguismo. Tuve la crítica que tuve que tener.

-¿Los jóvenes de hoy son menos maduros para dar el salto al Sporting?

-La sociedad ha cambiado mucho. El futbolista de hoy está en una burbuja diferente a la de Luis Enrique, Abelardo, Muñiz, Marcelino, Manjarín... Esos jugadores maduraban antes. Ahora se tarda más porque los entornos no ayudan. Son chicos que pronto se ven idolatrados y viven en una burbuja irreal. Los entornos ayudan y perjudican. El que perjudica puede hacer que ese jugador no llegue. Y no es culpa del entorno, sino de la falta de madurez del jugador. Hay chavales que tocan selección, que tienen presiones... Tenemos que estar muy pendientes de ellos. No se puede permitir, por ejemplo, que un chico de 18 ó 19 años haya dejado de estudiar y no hablo de que vaya a la universidad y tenga un doble grado.

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