El Sporting responde al Real Oviedo: «No se puede acusar primero y preguntar después»

Ramón de Santiago y Javier Martínez en las gradas destrozadas de El Molinón. / Arnaldo García

El vicepresidente Javier Martínez, en la lectura de un duro comunicado, responde a una nota de «un club impropio de la categoría del Oviedo» | El directivo confirma la información de EL COMERCIO y los daños ocasionados en la grada visitante durante el derbi

Javier Barrio
JAVIER BARRIOGijón

El Sporting leyó este mediodía un duro comunicado en la sala de prensa de El Molinón, ante la nota publicada por el Oviedo esta madrugada, en la que anunciaba que interrumpía las relaciones entre los dos clubes, entendiendo que la seguridad privada del Sporting había vulnerado los derechos de sus aficionados en los cacheos y el control de seguridad para acceder al campo el domingo, el día del derbi. Ante la ausencia del presidente Javier Fernández, en Madrid, el vicepresidente Javier Martínez y los consejeros Fernando Losada y Ramón de Santiago fueron los encargados de intervenir, aunque la lectura corrió a cargo del primero. «Perder nos recuerda que debemos ser humildes y aprender de los errores cometidos», señaló Martínez para concluir su intervención con un mensaje que se utiliza desde las categorías inferiores del Sporting.

Antes de eso, el club fue desmontando punto por punto algunas de las acusaciones del Oviedo. De inicio, Javier Martínez recordó que el Sporting, como club organizador, «se limitó a cumplir con las normas que establece la Liga y la Ley contra la Violencia» en un partido, matizó, «declarado de alto riesgo que conlleva, como debería saber cualquier club por poco que lleve en el fútbol profesional, aumentar el dispositivo privado y de las fuerzas de seguridad», incluyendo los cacheos. «Si algún aficionado lleva elementos prohibidos estos han de ser retirados», incidió Javier Martínez, quien, en la lectura de su comunicado, llamó su atención sobre la casualidad de que una de las aficionadas denunciantes de los cacheos fuera «un alto cargo de la Aparo (Asociación de Peñas Azules del Real Oviedo)», quien declinó la oferta de cambiarse en un baño para ver si llevaba alguna prenda contra la normativa vigente.

Acto seguido, recordó, que ni antes, ni durante, ni después del partido, el coordinador de seguridad del Oviedo habría hecho «observación alguna» en torno a los incidentes denunciados por un sector de aficionados del Oviedo y el propio club azul.

Más adelante, Javier Martínez detalló algunos matices de la grada visitante, confirmando que «había dos zonas con baños y bar. 22 baños y cabinas individuales y cuatro metros corridos de urinarios». Ahí confirmó la noticia adelantada por EL COMERCIO de los destrozos ocasionados, asegurando que «accedieron los aficionados de los tres primeros autocares (del oviedismo) y destrozaron seis cabinas nada más entrar». En ese sentido, el club detalló que tuvo que retirar a la trabajadora encargada de los mismos y situar en esa ubicación a personal de seguridad. Estos hechos habrían sido transmitidos al director de Integridad y Seguridad de la Liga. Y concluyó: «El dispositivo fue exactamente igual que el del derbi disputado en la temporada anterior en El Molinón».

Asimismo completó la información facilitada por este medio, con el destrozo de «cien butacas arrancadas e inutilizadas, que son las que utilizan a lo largo de la temporada los colegios invitados de toda Asturias». Concretamente, 108 asientos. En el tramo final de su nota, el Sporting también negó que no hubiera servicio de bar para las 1.200 personas desplazadas. Puso como ejemplo que «se consumieron 483 botellines de agua, quedando un sobrante de 348 unidades, con servicio, además, de cuatro mochileros para las personas que no querían bajar a comprar al bar».

Hubo otro apartado especial en el comunicado para la llegada del segundo autocar del Oviedo, serigrafiado, en el que viajaba Joaquín del Olmo, familiares y amigos de personas del club azul, quienes tuvieron un pequeño altercado en la entrada del aparcamiento, por donde pretendían acceder sin autorización. «En la reunión de seguridad se acuerda y ordena que el autocar de familias y amigos entraría por la puerta 0, pero ellos se dirigen a la puerta del aparcamiento por decisión propia, desatendiendo a la Delegacion Gobierno». El propio coordinador de seguridad azul se habría «disculpado» por ello. Para concluir, el Sporting vuelve a endurecer su mensaje, «lamentando la ruptura de relaciones, que habían sido correctas y muy cordiales, de ahí la sorpresa de este comunicado, de un club impropio de la categoría del Oviedo. No se puede acusar primero y preguntar después». También pide a sus dirigentes que «rectifiquen», achacando la situación al «desconocimiento real» de los hechos, y dejar de lado «comportamientos radicales y forofos».

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