Seis meses sin ganar lejos de El Molinón

Con dos empates y tres derrotas, el Sporting tiene los peores números a domicilio de toda la categoría

A. MENÉNDEZGIJÓN.

Víctima de la propia inestabilidad en la que lleva tiempo anclado el equipo, el Sporting sufrió el enésimo apagón a domicilio. Sin fútbol ni pegada. Los rojiblancos no saben o no pueden vivir sin el abrigo de El Molinón. Y, al cierre de las primeras diez jornadas de competición, se quedan con un (mínimo) bagaje de dos puntos de quince posibles como visitantes.

El peor visitante de toda la categoría, igualado a deméritos con el Deportivo y el Mirandés, todos con dos puntos y sin sumar victorias en competición. Hasta ayer el Girona, con pleno de derrotas en sus primeros cuatro partidos, era el peor equipo a domicilio de la competición, pero con su victoria en Santander (0-3) supera al Sporting. Números de 'zona roja' que niegan al equipo cualquier opción de competir por cotas más elevadas que su realidad clasificatoria actual.

Doctor Jekyll y Míster Hyde, la personificación de la dualidad del Sporting se escenificó a la perfección en menos de tres días. De exhibirse el jueves ante el Almería, el nuevo 'rico' de la Liga, a golpearse, sin medias tintas, ante el Fuenlabrada, con el 'tope' salarial más bajo de la competición, aunque hasta el momento invicto en el Fernando Torres. Sin mostrarse intratable en El Molinón, los números del Sporting como local (9 de 15) le permitirían una mejor posición en la tabla. Pero las aspiraciones iniciales se están frenando, entre otros motivos, por la incapacidad a domicilio. Lejos de casa, los males del Sporting crecen y se convierten (casi) en endémicos.

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El bagaje goleador del equipo rojiblanco a domicilio está bajo mínimos. Solo un tanto a favor en 450 minutos de competición: el de Aitor García en el debut en Gerona en el 87. Más de 367 minutos de naufragio goleador visitante. Desde Montilivii, sin celebraciones en los siguiente cuatro partidos: Huesca, Las Palmas, Málaga y Fuenlabrada.

Los de José Alberto han encajado cinco tantos a domicilio, dos ayer en Fuenlabrada. Antes, únicamente tres en cuatro partidos. Pero la debilidad anotadora congela las prestaciones a nivel defensivo. El inestable nivel del Sporting de visitante no es nuevo. Viene de lejos. Con la derrota en Fuenlabrada, los rojiblancos encadenan seis meses sin vencer a domicilio.

Desde el 5 de abril en el Heliódoro Rodríguez López de Tenerife (0-1) gracias al gol de Uros Djurdjevic. Tras la victorias en las islas, ocho partidos sin sumar de tres: cinco derrotas y tres empates. Números que castigan y niegan cualquier aspiración.