El Tartiere, de luto por el mito rojiblanco

Los futbolistas, en el centro del campo, con la grada de pie, durante el minuto de silencio en recuerdo de Quini. / ÁLEX PIÑA

El Sporting agradeció el comportamiento de la afición azul y el Oviedo, que lució brazaletes negros, algo que no hizo el Barça B

RAMÓN J. GARCÍA OVIEDO.

El Tartiere calló. La afición azul sembró de silencio los prolegómenos del encuentro disputado ayer ante el Barcelona B en señal de duelo hacia la figura de un sportinguista que, como dijo esta semana el exguardameta Estaban «entendió mejor que nadie lo que era la rivalidad». Quizás, por ese motivo, no le cogió por sorpresa el respeto que demostraron los seguidores azules hacia su figura, por mucho que fuera el futbolista más importante en la historia del eterno rival.

La grada oviedista quiso rendir un homenaje sentido a 'El Brujo', lo hizo de pie y en riguroso silencio que solo rompió la sucesión de aplausos que siguieron al silbido del colegiado. En el marcador electrónico se podía ver la imagen del escudo azul luciendo un crespón negro, como señal de luto. Precisamente, los futbolistas del Real Oviedo portaban brazaletes negros, un detalle que, sin embargo, no tuvieron los futbolistas del filial azulgrana a pesar de la estrecha vinculación que tenía el club azulgrana con Quini.

El Oviedo mandó una amplia representación a El Molinón, donde estuvo instalada el pasado miércoles la capilla ardiente de Quini. Tanto el consejo de administración como Joaquín del Olmo, además del cuerpo técnico y los capitanes, expresaron su pesar por la pérdida de un futbolista que, como dijo el propio Juan Antonio Anquela «ya es patrimonio del fútbol».

El Sporting, a través de un mensaje en las redes sociales, quiso agradecer en particular al Oviedo el gesto con la leyenda rojiblanca.

 

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