Un tenso debut en El Molinón

Álvaro Traver, a la izquierda, junto a Juan Rodríguez. / ARNALDO GARCÍA
Álvaro Traver, a la izquierda, junto a Juan Rodríguez. / ARNALDO GARCÍA

Álvaro Traver disfrutó de sus primeros minutos como local con el Sporting en un partido marcado por el descontento de la afición

A. MAESE GIJÓN.

Aterrizó en Gijón la pasada temporada para formar parte de la plantilla del Sporting B. A sus 24 años, Álvaro Traver apostó por un filial con el claro objetivo de subir al primer equipo más pronto que tarde y abandonar así las Segunda División B. Una categoría que conocía después de haberse criado en las categorías inferiores del Levante, donde no llegó a debutar en el fútbol profesional.

Su primer paso fue hacerse indiscutible en las alineaciones de José Alberto López. Y así lo hizo. Con 34 partidos en sus espaldas y siete goles firmados, Rubén Baraja apostó por él el pasado verano.

No tuvo fortuna el extremo valenciano durante la pretemporada. Jugó varios amistosos en la banda derecha, pero, cuando llegó la hora de la verdad, se lesionó. Traver no pudo empezar la Liga como uno más porque unas molestias musculares le apartaron de los terrenos de juego. Curiosamente, también su compañero de fatigas en el filial Isma Cerro sufrió una lesión que le impidió estar disponible para la competición regular.

No fue hasta hace un mes cuanto Traver volvió a completar una semana de trabajo con total normalidad. El atacante esperó con paciencia su oportunidad. Y esta llegó en el Wanda Metropolitano, cuando el Sporting y Rubén Baraja más necesitados se encontraban. El rojiblanco disfrutó de nueve minutos sobre el campo y de sus botas nació el gol de Carmona. Remató desde dentro del área y el rechace lo aprovechó el mallorquín para recortar distancias.

Recibimiento con silbidos

El premio para el valenciano llegó el pasado sábado en forma de titularidad frente al Reus. Su puesta de largo comenzó con una sonora bronca, pero los silbidos no iban dirigidos hacia él. Quizás fue el único que se salvó de las protestas del público tras la mala imagen ofrecida ante el Rayo Majadahonda.

Traver se situó en la banda izquierda. La ausencia de Robin Lod, convocado con Finlandia, le abrió las puertas a la titularidad. Carmona centró su posición y el extremo jugó a pierna cambiaba con Álvaro Jiménez en la banda opuesta.

Tanto él como el Cordobés sirvieron balones al corazón del área tanto en la primera parte como en la segunda. Fue lo poco que se salvó de un Sporting que no pasó del empate ante un rival que no propuso nada en El Molinón.

Completó el encuentro al completo y tuvo un debut amargo en El Molinón, pero el futbolista demostró que está en plenas condiciones para tener mayor protagonismo. Pero eso ya no depende de él, la última palabra la tiene Rubén Baraja.

 

Fotos

Vídeos