Un viaje de vuelta al 'estilo Preciado' para encarar la gran semana

J. B. GIJÓN.

Más de 850 kilómetros, casi diez horas de viaje, incluyendo un par de paradas técnicas, se tragó la plantilla del Sporting para regresar a Gijón de madrugada. A las cinco menos veinte cruzaba el autocar rojiblanco la puerta de Mareo con toda la expedición, en un regreso muy típico de aquella inolvidable y exitosa temporada de Manuel Preciado en Segunda. Vuelta del Sur en autocar, maratoniana, y llegada con las primeras luces del día. A la antigua.

El derbi estuvo muy presente en las declaraciones de los jugadores en zona mixta, muy concentrados ya en la energética faena del domingo. Luego, cuando se subió el último futbolista al autocar, hubo algo de tranquilidad. En la primera parte del largo trayecto, con la adrenalina bombeando todavía, cuerpo técnico, auxiliares y jugadores estuvieron entretenidos con fútbol. Vieron primero el Villarreal y, después, al Barcelona en el Benito Villamarín. Después se impusieron las cartas, el cine en 'tablet' y alguna otra forma de matar los tiempos muertos.

Unos sandwiches sirvieron para calmar el hambre antes de la cena, a base de 'sushi', ya cerca de Madrid, donde se detuvo de forma breve el autocar para el descanso del chófer Raúl Otero y recoger el pedido. Más adelante, en Tordesillas, hubo otra parada técnica para dar el volante al segundo chófer. Y ya, con la ciudad durmiendo, llegaba el autocar solitario a Mareo.

Ese regreso kilométrico dará paso a una semana en la que el Sporting se moverá sin estridencias. Hoy, con el equipo de descanso, se conocerá el plan de trabajo de la semana, que arrancará con el entrenamiento de mañana. No está prevista la clásica sesión a puerta abierta en El Molinón. Quieren evitarse situaciones que se dieron en el pasado o anécdotas desagradables como la que hubo la última semana, buscando centrarse al máximo en la cita. Los capitanes irán desfilando por rueda de prensa y no habrá actos de acercamiento entre clubes. El Sporting lo propuso en la primera vuelta, pero el Oviedo lo desestimó.