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El fin del anonimato en la Red está próximo en Austria

El fin del anonimato en la Red está próximo en Austria

La normativa prevé sanciones cercanas al medio millón de euros

JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ

El pasado verano, el PSOE propuso en la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) que «los responsables de estos servicios de Internet adoptarán los protocolos necesarios para preservar la dignidad humana, los mencionados derechos y, en su caso, garantizar la identificación de los usuarios que los vulneren».

A través de esta medida, los legisladores españoles pretenden identificar a los usuarios que vulneren derechos de otros y controlar a los que cometen infracciones. El anonimato en las redes sociales y en las páginas web.

Austria ha puesto coto a estas prácticas. El Gobierno de Viena quiere obligar a los usuarios de su país a poner su nombre real y además su dirección al registrarse en cualquier sitio web. En la actualidad, tan solo es necesaria una cuenta de correo electrónico, un nombre de usuario y un nombre que también puede ser ficticio.

A través de un proyecto de ley, la normativa obligaría a los usuarios a introducir sus nombres, apellidos y direcciones reales a la hora de registrarse en una web. Si finalmente sale adelante, sólo se aplicaría a ciertas páginas.

Aquellos sitos con más de 100.000 usuarios registrados o que tengan ingresos superiores a medio millón de euros tendrán que acatar esta normativa. Sin embargo, los usuarios podrán utilizar nicks o seudónimos, pero, eso sí, tendrán que registrarse previamente con su nombre y apellidos reales.

Las plataformas de comercio electrónico y las que no obtengan ingresos de su contenido o publicidad estarían exentas de cumplir la ley. La duda llega si la normativa afecta también a plataformas como Twitter, Facebook o Instagram. Sí es cierto que si se produce una investigación, los propietarios de los sitios web «estarían obligados a proporcionar dicha información a agencias gubernamentales», señalan los medios austríacos.

El texto establece sanciones económicas significativas a aquellas webs que no sigan la ley. Las multas podrían alcanzar hasta los 500.000€; ascendiendo incluso hasta el millón si se repite la infracción.

De ser aprobada la ley entraría en vigencia en 2020. Sin embargo, fuentes comunitarias han puesto en duda esta normativa austríaca por el alto importe de las penas que prevé la Ley.