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El ojo que todo lo ve en Cafés Toscaf

El ojo que todo lo ve en Cafés Toscaf

La compañía gestiona la planta de Pravia en tiempo real y desde cualquier lugar del mundo gracias a un proyecto de la industria 4.0 apoyado por el IDEPA y FEDER

S. B.

El ciclo de puesta en marcha de soluciones tecnológicas para avanzar en un proceso de transformación digital hacia la industria 4.0 se inicia con un proceso de análisis de la situación de partida de la empresa, para identificar los aspectos de mejora y las soluciones que pueden aportar mayor valor. Es lo que hizo Cafés Toscaf, una empresa familiar asturiana del mundo del café y todo un referente en el mercado nacional. Fue hace dos años cuando detectaron la necesidad de controlar y gestionar la planta en tiempo real. El apoyo del Instituto de Desarrollo Económico del Principado (IDEPA) y el Fondo FEDER fue «fundamental» para poner en marcha este proyecto. Tras analizar diversas opciones, se decantaron por el programa MES (manufacturing execution system), explica el director de Operaciones de la compañía, Francisco Rodríguez. «Puedes controlar la fábrica desde cualquier lugar del mundo y la finalidad es medir el OEE, el rendimiento en tiempo real tanto de las máquinas como del personal. Esos datos e información que proporciona el sistema permite tomar decisiones en cuanto a mejoras, inversiones, etcétera».

Los datos son capturados mediante la interacción hombre-máquina, a través de pantallas táctiles (eliminación del papel) y también por sensores y actuaciones directas sobre los dispositivos electrónicos programables de las máquinas. Este registro y almacenamiento masivo de datos en formato digital es procesado por el mencionado sistema MES para poder crear los distintos Kpi's, indicadores claves del rendimiento, con el fin de analizar y tener datos objetivos para la correcta toma de decisiones de la dirección de la empresa y de sus mandos en lo referente a trazabilidad del producto, estrategias de ventas, control de stocks, ciclos de vida de la maquinaria, etcétera. Con este sistema se mejora la eficiencia, la toma de decisiones, se controla el proceso y se obtiene la trazabilidad.

El sistema se implantó a principios de año en la fábrica que Cafés Toscaf tiene en la localidad de Peñaullán (Pravia), y hoy ya funciona al 80%. «Estos proyectos nunca se cierran; están abiertos a mejoras tanto por las actualizaciones del programa y la empresa que nos lo ha colocado como por nuestra parte, dado que las últimas máquinas en las que hemos invertido ya vienen preparadas para conectarse al sistema de gestión de la planta en tiempo real», apunta Rodríguez.

Este ojo que todo lo ve permite observar el rendimiento, la calidad y la disponibilidad de cada máquina de la fábrica. «Puedes ver la parada que está teniendo alguna máquina y el motivo, que puede deberse al atasco de un paquete o la caída de café, por ejemplo; el momento del 'bocadillo' del personal, las labores de limpieza, etcétera. Ello te permite elaborar unos informes al finalizar la jornada, el mes, el año o cuando se desee para tomar decisiones. Pongamos por caso que una máquina está parando porque tiene siempre una misma avería, con este sistema puedes detectar el problema, decidir su solución y después comprobar su evolución y rendimiento una vez arreglada. Puedes contabilizar también las capsulas que se han hecho hasta ese momento, la cantidad de café, qué personas están en sus puestos, etcétera. Además, los trabajadores pueden hacer autocontroles para detectar cómo mejorar e ir hacia la calidad total», afirma el director de Operaciones de Cafés Toscaf.

La historia de esta empresa asturiana –que en la actualidad da empleo a entre 120 y 130 trabajadores entre producción y comercial- comenzó en 1954 cuando el matrimonio formado por José Luis García Martínez y María Jesús Menéndez decidió abrir una pequeña tienda en el centro de Pravia. Han transcurrido 64 años desde entonces y han sido muchos han sido los cambios dentro del sector de la industria agroalimentaria. «Cafés Toscaf está siempre investigando y evolucionando», destaca Rodríguez. «Por ello es muy importante la colaboración público-privada. Nosostros siempre cumplimos con las inversiones y el empleo al que nos comprometemos y el Gobierno del Principado, a través del IDEPA y las distintas líneas de financiación, también facilita que podamos continuar en esta línea», concluye.

Cápsulas biodegradables

Cafés Toscaf trabaja actualmente en un proyecto, también subvencionado por el IDEPA, que tiene por objetivo reducir los residuos gracias a un sistema de cápsulas compatibles con el modelo Nespresso completamente biodegradables. Se trata de la incorporación de una nueva línea de envasado de café en monodosis, que le permitirá incrementar la producción manteniendo los estándares de calidad de Toscaf. Podrá envasar 15 bolsas por minuto y cada una de ellas contendrá 50 cápsulas.

Hoy en día, Toscaf ofrece tres líneas de productos: hostelería (grano, solubles, Gran Espresso, azúcar), alimentación (grano, molido, cápsulas y monodosis) y otros (Gourmet, Cacique, Boku), en sus distintas modalidades de natural, mezcla, descafeinado, etc., y en distintos tamaños.

La línea de monodosis y cápsulas suponen para la empresa el 15% de las ventas. Con este proyecto se podrá ampliar un 20% la capacidad de producción de capsulas.

 

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