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Llegan los aviones eléctricos y con sello español

Llegan los aviones eléctricos y con sello español

La estructura es española y volará por primera vez a finales de año

JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZMadrid

Los malos humos se trasladan del centro de la ciudad a los cielos. En el centro de Europa han nacido varios movimientos que piden olvidarse del avión para trayectos cortos por su alta contaminación. En las calles españolas, los coches eléctricos son una realidad y a finales de 2019, los aviones eléctricos también serán una alternativa y made in Spain.

Aún quedan unos meses para el primer vuelo en Prescott (Arizona), pero Alice, así es su nombre, ya ha abierto más de una boca en Francia y lo ha hecho en el mismo día en el que el país vecino establece una ecotasa a las aerolíneas elevarán los billetes hasta 18 euros desde 2020.

Con la ayuda de la compañía Altea, ingenieros españoles han trabajado en la construcción del primer avión eléctrico de pasajeros. «En los tres últimos años me he dedicado a buscar oportunidades de negocio por empeño personal», apunta a este periódico Daniel Sánchez, gerente de Altea.

En el rastreo llegó hasta Eviation, una compañía israelí, que lleva cinco años trabajando en el proyecto. «No es casualidad que sea israelí», apunta Sánchez. «Son una potencia desarrollando drones y era evidente este paso, pero había que darlo», añade.

El aterrizaje de Alice en el salón francés de Le Bourget no es el primer intento. Hace dos ejercicios, Eviation presentó un prototipo a escala basado en la estructura de los drones. Ahora con la ayuda de CITD Engineering and Technology y Composites Guimar han creado un avión 100% eléctrico y construido en, prácticamente, su totalidad en fibra de carbono.

Ahí ha jugado un papel esencial la española Composites Guimar al desarrollar las estructuras delanteras y traseras de Alice. «Es un diseño disruptivo, también en el interior», relata el gerente de Altea. «Es futurista y agradable», acota.

Sin embargo, el mayor reto radica en integrar las baterías en el fuselaje de la aeronave. En su totalidad, el avión pesa seis toneladas «de las cuales cuatro son las baterías», comenta Sánchez. Estos 4.000 kilos de batería permiten a Alice tener una autonomía de 1.000 kilómetros y alcanzar una velocidad de crucero de 450 km/h. «Cuando sean más pequeñas las baterías, habrá más tiempo de vuelo».

Estas limitaciones convierten a Alice, de momento, en la alternativa a los vuelos regulares regionales. «Comenzamos en Estados Unidos y si hay éxito Australia y quizá luego Europa», explica Daniel Sánchez.

La otra gran limitación, como ocurre en los coches eléctricos, es la dirección de las baterías. A falta de supercargadores para aviones, el corazón de Alice tarda en recargarse en un promedio de «media hora por cada hora de vuelo».

«Este es el comienzo de la era eléctrica en la aviación: este avión es diferente a todos los demás fabricados en las últimas décadas, es un diseño revolucionario, pero debe ser revolucionario dentro de las normas aeronáuticas, lo que lo hace aún un reto mayor», relata Omer Baryohay, presidente ejecutivo de Eviation, a través de un comunicado.

Tiempo récord

El avión estará listo para volar a finales de año y su diseño es algo diferente al habitual, con un fuselaje más plano que los aviones convencionales y con un tamaño pequeño con 12m de largo y 16m de envergadura. «Hemos llevado a cabo este desarrollo en un tiempo récord, obteniendo un prototipo totalmente funcional», explica Marta García-Cosío, directora CiTD. «Un avión comercial tarda 10 o 15 años en construirse, Eviation lo ha hecho en cuatro años y aún se puede mejorar», destaca Sánchez a este periódico.

Alice realizará el primer vuelo para obtener las certificaciones correspondientes a finales de 2019, y se estima que su comercialización llegará en 2022. No obstante, tras su presentación, Eviation cuenta ya con su primer cliente, la compañía Cape Air (US).

«Es un orgullo participar en un proyecto como éste, único en el mundo y pionero tecnológicamente, y haber podido involucrar al tejido industrial español que ha demostrado estar a la vanguardia, tanto a la hora de aportar soluciones innovadoras como en agilidad de respuesta», sentencia Sánchez.