https://static.elcomercio.es/www/menu/img/tecnologia-desktop.jpg

«Hay que incluir habilidades tecnológicas en la formación desde edades más tempranas»

Alicia Richart, en su despacho en Madrid. / IÑAKI MARTÍNEZ
Alicia Richart, en su despacho en Madrid. / IÑAKI MARTÍNEZ

«Uno de los retos es reducir la brecha tecnológica entre generaciones y entre el mundo urbano y el rural»

CRISTINA TUERO GIJÓN.

Alicia Richart (Barcelona, 1974) dirige la Asociación Española para la Digitalización, la patronal de la industria tecnológica y de comunicaciones, desde su creación, en 2017. Ingeniera industrial, ha sido asesora ejecutiva entre 2012 y 2014 de José Manuel Soria en el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio de España. Incluso lideró la estrategia digital a nivel europeo en Bruselas y el programa de Industria 4.0 en el ministerio. Con ese bagaje, será la encargada de la ponencia inaugural del acto de los Premios a la Mejor Web de Asturias y que llevará por título 'Los desafíos de la digitalización'.

-Todo el mundo habla de digitalización y parece estar de acuerdo en la necesidad de seguir esta vía. Sin embargo, no está tan claro cómo se concreta eso y a qué velocidad. ¿Cómo nos lo resumiría?

-Diferentes estudios señalan que el impacto de la Transformación Digital sobre el valor añadido bruto de los principales sectores económicos de España alcanzará los 120.000 a 200.000 millones de euros en 2025, esto es, un incremento de entre 1,3 y 1,8% anual del PIB. Existe una fuerte correlación entre el PIB per cápita y el nivel de digitalización de un país. La economía digital representa el 5,6% del PIB de España, y solo se está capturando un 13,5% del potencial digital. Sin embargo, somos el país europeo con mejores infraestructuras de telecomunicaciones de banda ancha, y tercero en el mundo, solo por detrás de Japón y Corea. Hemos hecho avances significativos, pero nuestro nivel de digitalización está por detrás del de la mayoría de los países de Europa central y occidental. Por esto hay que trabajar trasversalmente porque España no se puede permitir quedarse fuera de la revolución tecnológica.

-Dígame tres medidas que cree imprescindibles para dar un salto cualitativo en el ámbito de la digitalización.

-Impulso decidido por el 5G y por políticas que fomenten la demanda. El 5G es una tecnología disruptiva que permitirá conexiones más rápidas entre máquinas y personas, y que va a cambiar toda forma de hacer negocio y de relacionarnos. También, la transformación del modelo de formación y educación para fomentar los conocimientos y habilidades tecnológicas y las materias STEM. Es imprescindible lograr una masa crítica de profesionales formados en materia digital porque ahora mismo tenemos un déficit de talento y de profesionales y solo en las 45 empresas que formamos DigitalES existen más de 10.000 empleos sin cubrir en España por falta de cualificación. La Comisión Europea prevé que en 2020 haya unos 500.000 puestos de trabajo sin cubrir en el mundo tecnológico.

-¿Por qué prácticamente ninguna de las grandes tecnológicas es europea?

-El mercado europeo está fragmentado. La realidad es que no existe un mercado único europeo y los emprendedores americanos o asiáticos cuando inician un proyecto acceden a un mercado de 500 millones de potenciales usuarios, mientras que en Europa como mucho puedes acceder a 50 millones si vives en Alemania. Esa falta de escala penaliza el despegue de grandes empresas o proyectos tecnológicos. Algunas sí lo han conseguido, como Spotify y, en España, Cabify ha dado el salto al mercado latinoamericano y ha conseguido ser una de las empresas 'unicornio'.

-¿Dónde está Europa en el mundo, dónde está España en Europa y dónde está Asturias en España?

-Asturias destina actualmente el 0,8% de su PIB a I+D+i mientras que la media en España se sitúa en el 1,2 por ciento; en Europa en el 2% y en los países más avanzados alcanza más del 3% de su riqueza. Hay un recorrido por hacer, pero creo que se está empezando a tomar conciencia de ello por parte de las Administraciones, especialmente cuando se busca una salida a un modelo productivo caduco.

-¿Cúales son los sectores donde una digitalización acelerada puede dar los mayores rendimientos?

-La transformación tecnológica tiene un alto impacto en sectores como la industria, con la digitalización de procesos que permitirá aumentar la competitividad. El sector del transporte y la movilidad ya está viviendo esa revolución que está creando nuevos modelos de negocio y transformando el sector. Sectores como la banca o la salud han sido también pioneros en experimentar ese cambio tecnológico. Tenemos también el ejemplo de la música, de la moda, el retail está sufriendo una fuerte transformación y las personas nos adaptamos con celeridad a esos cambios.

-¿Tenemos los recursos humanos adecuados? ¿Hay planes de formación o de reconversión de profesionales suficientes y, lo más importante, eficaces?

-Es evidente que no. Desde DigitalES estamos haciendo especial foco en este aspecto, habilitar formación y reconversión de profesionales a través no solo de la educación desde edades tempranas, también en la formación para el empleo y en la FP, la gran olvidada. Tenemos que saber que la tecnología y su velocidad nos va a obligar a estar en permanente actualización, y la formación necesita responder a estos retos. Como patronal del sector, hemos constituido una Comisión Paritaria de la Economía Digital dentro de la Fundación Tripartita, donde junto a empresas y sindicatos estamos elaborando un nuevo Catálogo de Formación, que renueve y actualice las competencias necesarias que demandan y van a demandar las empresas en esta nueva era.

-¿Qué cambios educativos conviene hacer a todos los niveles para ir moldeando el talento de los jóvenes hacia esas oportunidades que ofrece la revolución tecnológica?

-Se necesita incluir conocimientos y habilidades tecnológicas desde las edades más tempranas, y de manera trasversal. No se trata de meter una asignatura sobre tecnología, sino que ésta impregne todo el curriculum y la forma de enseñar. Se sabe que es en esas edades infantiles entre los 8 y 12 años cuando los niños muestran ya preferencias o tendencias académicas, y se necesita que la tecnología se vea como algo natural y no como una traba o hándicap a superar. Tenemos que incentivar las vocaciones STEM (estudios de ciencias, matemáticas, ingeniería y tecnología) para asegurar una formación profesional que responda a los retos del empleo.

Un gran esfuerzo

-Volvamos a Asturias: Decía hace poco el secretario de Estado en una entrevista que la digitalización es ya el nuevo carbón de esta región. ¿Está de acuerdo?

-La digitalización y la industria tecnológica forman parte ya de las grandes estrategias geopolíticas. Si antes gobernaban el mundo los países productores de petróleo, vamos a asistir a un nueva carrera internacional donde el poder, el crecimiento económico, el empleo y el modelo productivo van a tener como telón de fondo la tecnología. Así que efectivamente, la digitalización es el nuevo carbón, o el nuevo petróleo mundial.

-Estamos reconocidos como Región Emprendedora Europea. Asturias, decía Francisco Polo, es una región para startups. Sin embargo, hay muchos hándicaps: despoblación, envejecimiento, déficit de infraestructuras... ¿Cómo lograr un equilibrio?

-Teniendo clara una agenda donde se facilite la innovación y el desarrollo de ecosistemas tecnológicos. Una de las ventajas de la tecnología es que la ubicación ya no es determinante. La movilidad y la flexibilidad temporal que ha provocado la conectividad facilitan el trabajo y la colaboración entre diferentes equipos y el acceso a múltiples plataformas. Uno de los retos es reducir la brecha tecnológica entre generaciones, y entre el mundo rural y el urbano.

-Destacaría alguna acción que se desarrolle en Asturias en el ámbito de la digitalización exportable al resto del país? ¿Alguna empresa de referencia en esta región?

-Asturias está haciendo sin duda un gran esfuerzo en migrar su modelo productivo hacia un futuro de innovación aprovechando su bagaje y experiencia industrial. La estrategia Asturias RIS3 y las ayudas a la innovación, los materiales avanzados, los mercados agroalimentarios o el llamado 'polo del acero' creo que son iniciativas importantes para esta reorientación del tejido productivo asturiano. Aquí en Gijón la fundación CTIC y el Parque Tecnológico son ejemplos de esa aspiración de la región por salir adelante y aprovechar la palanca de la digitalización para buscar nichos de especialización.

Más información