FaceApp, un juego también popular en Asturias pero que puede ser peligroso

FaceApp, un juego también popular en Asturias pero que puede ser peligroso

Así serán mañana los políticos y famosos asturianos

ANA RANERA

Faceapp se ha convertido en la aplicación de moda del verano, las redes sociales se inundan estos días de fotos en las que sus protagonistas posan con unos cuantos años más. No solo se han sumado a esta moda usuarios anónimos, sino que han sido muchos los famosos que han compartido con sus seguidores la apariencia que tendrán dentro de algunas décadas. Dani Martín, David Bisbal, Lolita Flores, Paz Padilla, los Jonas Brothers, Risto Mejide y Kiko Rivera han sido algunos de los que se han atrevido a subir sus instantáneas con arrugas y canas, algo a lo que no tienen acostumbrados a sus seguidores y que ha dado lugar a muchas bromas.

Y ahora que todos están descubriendo cómo serán dentro de unos años, muchos usuarios de Twitter, Facebook o Instagram se han decidido a revelar ellos mismos cómo envejecerán sus ídolos. De tal manera que, aunque muchos de los famosos no lo hayan hecho por su propia voluntad, hay quien se ha encargado de meterlos en la máquina del tiempo. Además, estas fotos consiguen hacer las delicias de aquellos a quienes les gusta encontrar parecidos, y es que, si algo reina en las redes es el sentido del humor, por eso, últimamente abundan los collages comparando a unos con otros y los chistes que hacen alusión a su evolución.

Algunas celebridades asturianas también han enseñado a sus seguidores cómo serán dentro de unos años y las reacciones no se hicieron esperar. A Melendi, por ejemplo, muchos de sus admiradores lo encuentran idéntico a Sergio Dalma y, la verdad, que no andan nada desencaminados. Los políticos asturianos también han pasado por la máquina del tiempo y tampoco se libran del pelo blanco y la piel con alguna arruga más de la que tienen hoy. Algunos, como el popular gijonés Pablo González, fue de los que hizo pública él mismo la imagen. Otros, andaban ayer por las diferentes redes retratados con peor o mejor fortuna.

La aplicación, con sede en Rusia, podría transferir los datos de los usuarios de un Estado a otro

Pero no todo es diversión en este juego. Para que esta aplicación gratuita nos ofrezca sus viajes en el tiempo, sus cambios de sexo, los tintes, el maquillaje y las barbas más realistas, los usuarios tienen que aceptar unas condiciones que dan derecho a la aplicación a utilizar la información personal y las fotos con fines comerciales, de tal manera que Faceapp podría hacer uso de los datos de aquellos que acepten para obtener beneficios a su costa.

En sus términos y condiciones, Faceapp anuncia que posee la licencia para «mostrar tu contenido de usuario y cualquier nombre, nombre de usuario o imagen proporcionada en relación con su contenido de usuario en todos los formatos y canales sin compensación para usted». Pero ahí no se acaba la polémica, otra cuestión que preocupa a los millones de personas que tienen la aplicación, es el origen de la empresa. Los servidores se encuentran en Rusia, donde la legislación que regula la protección de datos en la Unión Europea no es aplicable. La empresa indica también que podrían transferir la información de un Estado a otro para regirse por la jurisdicción de ese país.

Pese a esto, la aplicación continúa siendo la número uno en descargas -más de 42 millones- y cada vez son más los que se apuntan a la moda. Porque, ya se sabe, en las redes sociales siempre gusta poder ser otra persona.