Cuenta atrás para el nuevo sistema de pagos con tarjeta

Un negocio luce distintas modalidades de pago con tarjeta /Nuria González
Un negocio luce distintas modalidades de pago con tarjeta / Nuria González

El 14 de septiembre de 2019 entrará en vigor la directiva conocida como PSD2 que exigirá una doble autentificación

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La directiva PSD2 cuenta los días para entrar en vigor. En concreto, el próximo 14 de septiembre se pondrá en marcha este nuevo sistema mediante el cual se pretende reducir el fraude en el pago con tarjeta. A pesar de ello, según un estudio elaborado por Matercard, el 75% de los comercios piden una prórroga de su entrada en vigor dada las dificultades para tenerlo a punto en dicha fecha. Nadie dirá que les ha pillado por sorpresa porque la norma europea fue traspuesta al ordenamiento español en 2018 y desde entonces se inició el periodo para su adaptación.

Este sistema no se circunscribe únicamente a los establecimientos físicos sino que también será un nuevo requerimiento para los pagos por internet.

Pero, ¿en qué consiste?

La doble autenticación es, básicamente, la extensión del pin al pagar con tarjeta desapareciendo la confirmación mediante el código que se recibe vía sms. Pero, el usuario percibirá más directamente su aplicación en las compras online. Dicho de otra forma, no habrá que 'saltar' de una página a otra, agilizando el pago y evitando que el usuario abandone la compra.

Un de las muchas ventajas para los negocios, que verán como disminuye su tasa de conversión, porque es a ellos hacia quien está enfocada esta directiva. Se busca que el cliente abone directamente a la tienda, como si fuera una transferencia directa, eliminando el paso intermedio de la plataforma de pagos, para lo que los bancos tendrán que abrir sus servicios a terceras empresas. A día de hoy, el establecimiento recurría a proveedores de pagos electrónicos que hacían las veces de intermediarios con la compañía de la tarjeta del cliente.

La otra gran novedad es que los bancos estarán obligados a dar acceso a las cuentas de sus clientes a terceros si así se lo piden los titulares. De este modo, un tercero podrá ofrecerle servicios para gestionar sus finanzas sin pasar por la entidad financiera y podría, por ejemplo, agregar todas las cuentas de un cliente de distintas entidades en una sola aplicación. En este sentido, los proveedores de servicios financieros deberán convertirse en entidades reguladas y estarán sometidos a la supervisión del Banco de España.

Por último, la directiva refuerza la seguridad para el cliente también en caso de uso no autorizado de sus tarjetas, porque rebaja de 150 a 50 euros la cantidad que debe asumir el consumidor si ha sido objeto de un fraude o robo.