La educación celebra 10 años dividida

Areces dice que los resultados «son para estar orgullosos» y recomienda a los docentes «que miren sus nóminas» El Principado y los sindicatos miden sus fuerzas en el aniversario de las transferencias

La celebración no cubrió ni la mitad del aforo. ::                             JESÚS DÍAZ/
La celebración no cubrió ni la mitad del aforo. :: JESÚS DÍAZ

«Riopedre, jubilación». «Más plantillas y menos zancadillas». «Consejero, embustero». Esas y otras consignas de cariz guerrero empañaron ayer la celebración del décimo aniversario de las transferencias educativas, una gala en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo que el Gobierno del Principado había preparado con especial dedicación y por cuyos «dispendios» el Partido Popular pedirá explicaciones en sede parlamentaria.

La celebración fue la de la división, todo un pulso entre el Ejecutivo regional y los sindicatos educativos, y consiguió reunir a las puertas del auditorio a más de un centenar de sindicalistas en un hecho «histórico», como se encargó de destacar Adolfo Congil, de la Federación de Enseñanza de USO: «Aquí estamos los sindicatos de la enseñanza pública y la concertada, juntos por primera vez por los agravios a los que somos sometidos».

Juntos pero no revueltos. Megáfonos en mano, cada uno con sus reivindicaciones en cartera y custodiados por una veintena de policías, recibieron al jefe del Ejecutivo regional, Vicente Álvarez Areces, y al consejero de Educación y Ciencia, José Luis Iglesias Riopedre, que llegó escoltado por la plana mayor de la consejería, empeñada en recordar que era «un día de fiesta».

No lo era, desde luego, para los representantes de la concertada (Otecas, USO, FIES, UGT y CC OO) ni para tres de las centrales de la pública (Suatea, CC OO y CSIF), que dejaron claro que no había «nada que celebrar». Porque los otros dos (UGT y ANPE) respaldaron las políticas educativas del Gobierno autonómico con su presencia en los festejos.

Ya dentro del Auditorio, el titular de Educación había prometido que no se celebraría un acto político y cumplió parcialmente. Depende de cómo se califique la intervención de Vicente Álvarez Areces en la que insistió, una y otra vez, en que los resultados educativos obtenidos durante la última década «son para estar orgullosos».

Areces fue, junto con los alumnos, el protagonista de la primera parte de los actos: la entrega de los premios a los mejores estudiantes asturianos de ESO, Bachillerato y FP, que contó con esa única alocución. Porque, en la segunda, la gala propiamente dicha, los encargados de repasar los avances fueron unos vídeos elaborados por la consejería.

En su discurso, el presidente del Principado detalló esos «buenos resultados», entre los que destacó, por ejemplo, que ésta ha sido «una década extraordinaria» y que Asturias es hoy un «referente» para otras comunidades autónomas, ya que tiene un «fracaso escolar que es menos de la mitad del que tiene el resto del país», y, además, «posee unas tasas de titulaciones en ESO y Bachillerato con 8 y 14 puntos más respectivamente de las que existían al inicio de la década».

Pero Areces no se quedó ahí. Y, a preguntas de los periodistas sobre los «diez años de incumplimientos» de los que hablan los sindicatos, respondió: «Ellos dirán lo que estimen oportuno, pero la mayoría de la sociedad asturiana dice todo lo contrario».

«Las miles de familias que en esta década han tenido hijos formados en la enseñanza asturiana y los profesores saben que se ha avanzado notoriamente», apostilló.

Y para rebatir sus acusaciones con más avances mencionó «la inversión por alumno, que, comparándola con la del año 1999, significa triplicar prácticamente la que había en aquella época» o la dotación de profesorado: «Mientras que hay 30.000 alumnos menos, existen 220 profesores más».

Otro de los puntos sensibles que tocó fue la mejora retributiva aplicada a los docentes, «con un esfuerzo que, sin duda, ellos han merecido, pero que en algunos casos ha sido la única comunidad que lo ha hecho». Y, para rubricarlo, les recomendó «que miren sus nóminas del año 2000».

También tuvo Areces respuesta para las críticas de los populares, que acusaron al Principado de «despilfarrar» en época de crisis. «Eso es demagogia, porque la gala es lo mismo que se había hecho otros años de manera aislada». Se negó, eso sí, a precisar el coste de la celebración. «Yo he venido aquí a hablar de cosas serias», zanjó.