Cruce de acusaciones en el hospital

IU compara la política de sanidad del PSOE asturiano con la de Esperanza Aguirre aunque el PP dice que «estamos a años luz» La Ley de integración vuelve a generar discrepancias entre los socios del Gobierno regional

ANA MORIYÓNARRIONDAS.
Cruce de acusaciones en el hospital

Las acusaciones del PSOE sobre los cambios introducidos en las últimas semanas en la futura Ley para la integración del hospital de Arriondas -que ha modificado hasta el enunciado- y sus valoraciones sobre el cambio de sentido que implican estos ajustes han vuelto a enfrentar a la coalición PSOE e IU. Mientras que desde las filas socialistas mantienen que la iniciativa parlamentaria presentada hace dos años por el PP y avalada por IU pierde toda su fuerza inicial según pasan los días, sus impulsores acusan al PSOE de «confundir a la población» y «patalear» como única estrategia para tratar de bloquear la entrada en vigor de esta ley el próximo mes de marzo.

El pulso político no es nuevo pero reabre una brecha en el seno del Gobierno regional ya que, ante tales acusaciones, IU ha respondido a través de un breve comunicado de prensa acusando a los socialistas asturianos de «incoherentes» y de tener «complejo de culpabilidad» por estar renunciando a la sanidad pública y defendiendo «los mismos principios que aplica Esperanza Aguirre» en la sanidad madrileña. «Habría que decirles -declara la diputada Diana Camafeita- que se pusieran en contacto con los socialistas de Madrid para que les explicasen las reivindicaciones que hacen frente a una política privatizadora de los hospitales» que lleva a cabo la presidenta de la comunidad autónoma de Madrid.

La comparación no ha gustado en absoluto al PP asturiano, compañero de viaje de IU en la puesta en marcha de esta polémica ley para integrar al hospital de Arriondas en la red pública. El diputado conservador Carlos Galcerán decía ayer a este respecto que «ya quisiera el gobierno asturiano tener una sanidad como la de Madrid. Estamos a años luz», advirtió.

Por lo demás, PP e IU siguen completamente compenetrados en este asunto. Ambos partidos insisten en que los objetivos de la ley en redacción siguen estando intactos: que el hospital de Arriondas pase a ser hospital del sector público y que los trabajadores se integren en él con las mismas condiciones laborales que tienen ahora mismo.

El PP negó nuevamente que su propuesta, tal y como advierten insistentemente desde el PSOE, puede hacer tambalear los puestos de trabajo de los 300 empleados que conforman la plantilla del hospital de Arriondas y aseguró que realmente «al PSOE no le preocupan los trabajadores, sino que la ley vaya a salir adelante y utilizan el miedo como instrumento para tratar de bloquearla».

Además, rechazan las afirmaciones del PSOE sobre las modificaciones introducidas en las últimas semanas en la proposición de Ley porque, dijo Galcerán, «el debate no está en que ahora tenemos obligación de cambiar algunos aspectos porque los de antes fueran ilegales, sino porque las circunstancias del hospital han ido cambiado: ya no es fundación privada, ni tiene convenio singular sino un contrato programa y los patronos no son miembros de la Consejería de Salud sino que son del Sespa», comparó.

Unos cambios que demuestran, según opina el presidente de la mancomunidad del Oriente de Asturias, Alejandro Reimóndez, «que el Gobierno está cumpliendo y con creces la hoja de ruta para la normalización de la situación del hospital de Arriondas» y que, por lo tanto, «la ley para la integración del hospital pierde totalmente su sentido». El también alcalde de Ribadedeva confía en que el PP recapacite y acate la «alternativa del gobierno, que es la que ofrece total tranquilidad a los trabajadores y a los usuarios. Es la opción más segura y la que puede llevar a la total normalidad».

En esta misma línea, el grupo socialista se ratificaba ayer en lo expresado anteriormente por la diputada Pilar Alonso al advertir que el texto que puede salir previsiblemente la próxima semana de la ponencia «pone a los trabajadores a los pies de los caballos», porque no garantiza su estabilidad laboral. Al contrario, explica, puede abrir un escenario de «inseguridad e incertidumbre cierta». La diputada considera que PP e IU se están «enredando en el intento de arreglar la chapuza» de la proposición de ley que habían presentado, «pues se han metido en un lío en el que no saben cómo salir». Alonso mantiene que «todo este procedimiento legislativo está viciado y esos vicios que hemos venido señalando afectan a la seguridad jurídica y pueden tener consecuencias». Sin hablar, además, de que «no hay ningún parecido entre la proposición y las enmiendas de PP e IU y el texto actual; no estamos hablando de modificaciones semánticas», insistió Alonso.

El comité de empresa del hospital de Arriondas, que defiende a ultranza la propuesta del PP e IU en la Junta General del Principado, prefiere no entrar en el «juego político» porque «la ponencia no está cerrada ni mucho menos y debemos respetar el trabajo parlamentario. Confiamos en que se redacte una ley que beneficie al hospital y a los ciudadanos y no perjudique a los trabajadores», sostiene la presidenta del comité de empresa, Dolores Colunga.

Por su parte, el recién nombrado gerente del hospital de Arriondas, Íñigo de Diego, que todavía no ha aterrizado en el centro, sigue la estrategia de sus antecesores y evita pronunciarse sobre este peliagudo asunto. «El tema de la integración del hospital no está en la mesa del gerente», contesta.

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