El alcalde de Villaviciosa confía en tener aprobado el PGOU antes de 2011

Manuel Busto indica que han recibido 1.658 alegaciones al texto y estarán respondidas en junio próximo

T. BASTERRAVILLAVICIOSA.

El alcalde de Villaviciosa, el renovador Manuel Busto, anunció ayer que «si todos los pasos se desarrollan con normalidad», las 1.658 alegaciones que se han presentado al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Villaviciosa estarán contestadas en junio. El regidor maliayo se mostró satisfecho con la tramitación que está llevando el documento e indicó que «lo normal es que el plan esté aprobado definitivamente antes de que finalice 2010 o a principios de 2011».

La Concejalía de Urbanismo no mostró tanto optimismo y prefirió no aventurar plazos de momento. No obstante, sí coincidió con el primer edil en que el documento que regirá el diseño urbanístico del concejo en los próximos años estará aprobado antes de que concluya la actual legislatura. Según indicó el concejal del área, el independiente adscrito a la URAS, Rogelio Estrada, próximamente se celebrará una reunión con el redactor del plan para analizar con más detenimiento las alegaciones y, después, ya se podrán fijar fechas con más certeza.

De diversos colectivos

Entre estas 1.658 sugerencias al nuevo Plan de Ordenación Urbana de Villaviciosa se encuentran las presentadas por el PSOE, la de la asociación Cubera, la de la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies y las 133 que ayudó a tramitar la Federación de Asociaciones de Vecinos de Villaviciosa (Faavvi).

Los socialistas piden que el texto recoja la creación de un aparcamiento de camiones. También solicita que el PGOU indique dónde se va a reservar suelo para instalar un área logística de cercanías o para crear nuevos aparcamientos complementarios al del Pelambre. Asimismo, cuestiona la proyección de construir en la Villa viviendas en bloque.

Los ecologistas, por su parte, consideran que la cantidad de suelo urbanizable prevista para el concejo «es desproporcionada». Señalan además que los 1.238.743 metros cuadrados sobre los que permitirá construir el nuevo documento «son excesivos» para una población que ronda los 15.000 habitantes.