El sindicato de auxiliares teme por el futuro de los trabajadores del hospital

Colectivos de médicos y celadores coinciden en que la Ley para la integración no pone en peligro a la plantilla

ANA MORIYÓN AMORIYON@ELCOMERCIODIGITAL.COMARRIONDAS.
Un enfermero atiende a un paciente en el hospital de Arriondas. ::
                             NEL ACEBAL/
Un enfermero atiende a un paciente en el hospital de Arriondas. :: NEL ACEBAL

Tras dos años de difícil y polémica tramitación y con el texto de la Ley para la integración del hospital de Arriondas aprobado recientemente con los votos favorables de PP e IU, las duras advertencias del PSOE -que ha tildado la futura normativa de «anticonstitucional» y ha advertido en reiteradas ocasiones de que podría poner en peligro algunos puestos de trabajo- comienzan a hacer mella entre algunos sectores laborales.

El Sindicato de Auxiliares de Enfermería (SAE), a través de su secretaria autonómica, María José Fernández Vázquez, ha reconocido tener «miedo» a la situación laboral en la que puedan quedar los trabajadores del hospital de Arriondas una vez que, acatando la Ley que se encuentra actualmente en tramitación, pasen a depender directamente del Servicio de Salud del Principado de Asturias. «Legalmente no sé cómo va este fregado, pero esta gente está actualmente con un contrato indefinido y no sabemos en qué condiciones van a quedar», advierte Fernández, consciente de que son los estamentos más bajos los que más dificultades tendrán en el caso de que deban competir con otros profesionales. «Los médicos no van a tener problemas porque hay pocos pero los demás sí, sobre todo los auxiliares, los celadores, los administrativos e incluso los enfermeros, porque podrían quedar como interinos del Sespa después de tener un puesto fijo junto a sus casas», apunta.

El documento aprobado el pasado martes por la ponencia con los votos favorables del PP e IU especifica que el personal «conservará a todo efecto legal el conjunto de sus derechos laborales activos y pasivos, categoría profesional y puesto de trabajo en el hospital de Arriondas», sin especificar en qué situación concreta quedarían estos trabajadores en cuento a movilidad y traslados. Además, el sindicato de auxiliares teme que, tal y como viene advirtiendo el PSOE, «cualquier persona que se sienta perjudicada puede presentar una reclamación legal» que lleve al traste con estas aspiraciones políticas. «Ojito con lo que vayan a hacer, que no dejen a la gente en la calle. No se puede jugar con un puesto de trabajo que ahora es fijo», advierte la sindicalista, unos días antes de que la ley sea debatida por la Comisión de Salud del Principado de Asturias para, finalmente, elevarse a la Junta del Principado. «Que no den ni un paso más si no tienen seguridad al 100% de que los trabajadores no van a perder sus puestos de trabajo», sostiene.

La desconfianza del sindicato de auxiliares de enfermería no la comparten, en absoluto, el resto de los sindicatos sanitarios con representación en el hospital de Arriondas. Empezando por los médicos, representados por el Sindicato Médico Profesional de Asturias (Simpa), quien considera que «no habrá ningún problema» con los trabajadores porque «con la nueva Ley el Sespa absorberá todo lo que hay, personal incluido, y la plantilla quedará como personal laboral tal y como ocurre en otros muchos hospitales de la región. No se va a despedir a nadie», sostiene José Luis Sánchez Barbero, secretario general del Simpa. En su opinión, introducir al Sespa en el Patronato del hospital ha sido un paso importante por parte del Gobierno del Principado, pero «hay que seguir avanzando» para que el centro deje de estar gestionado por una fundación. «No se puede entender que un hospital cabecera de área pertenezca a una fundación con presupuesto y trabajadores distintos a los de la red pública», concluye Barbero, quien achaca la oposición del Gobierno regional a cuestiones económicas. «No lo quieren hacer porque cuesta más, el hospital de Arriondas se está arreglando con menos presupuesto y personal del que debería. Lo que están haciendo es tratar de pararlo metiendo miedo a la plantilla. No nos preocupa».

Tampoco se muestran preocupados desde el Sindicato de Celadores y Personal no Sanitario (Sicepa/Usipa). Su portavoz, Francisco Menéndez, considera que existe posibilidad legal de integrar el hospital de Arriondas en el Sespa sin que ningún empleado pierda su puesto de trabajo, «el problema es que el PSOE tiene la guerra declarada a los trabajadores de ese hospital y está metiéndoles miedo y coaccionándoles». Otra cosa, añade, «es que desde el Gobierno del Principado se quiera buscar problemas a los trabajadores, pero no creo que sea la mejor manera de trabajar por un hospital», critica.

Pese a las dudas planteadas por el sindicato de auxiliares de enfermería, en el comité de empresa del hospital de Arriondas tienen las cosas más claras que nunca. El texto de la Ley para la integración del hospital de Arriondas en la red pública, aprobado por la ponencia, «responde exactamente al espíritu inicial y a los compromisos adquiridos por los políticos a los trabajadores y a los ciudadanos del Oriente, por lo que estamos muy satisfechos», declaró la presidenta del colectivo sindical, Dolores Colunga. Además, con el texto de la Ley para la integración ya redactado y aprobado, el comité de empresa confía en que se aclare por fin que los trabajadores del hospital de Arriondas «no vamos a recibir ningún trato de favor, no vamos a convertirnos en trabajadores estatutarios, simplemente vamos a mantener nuestras condiciones labores actuales».

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