Servando Ruiz Gómez, diputado, senador y ministro

RAMÓN BARAGAÑO
Calle de Ruiz Gómez desde la plaza de la Pescadería. ::
                             ARCHIVO NARDO VILLABOY./
Calle de Ruiz Gómez desde la plaza de la Pescadería. :: ARCHIVO NARDO VILLABOY.

Nacido en Avilés el 23 de octubre de 1821 en el seno de una familia acomodada, Servando Ruiz Gómez González Llanos fue un político del que Constantino Suárez, 'Españolito', escribió: «Pocas vidas de políticos asturianos del siglo XIX habrá tan interesantes como la de don Servando Ruiz Gómez, no sólo por su propio desenvolvimiento, sino por la mirada panorámica que permite sobre una extensa época de la turbulenta política española de esa centuria».

El padre de Servando fue un fervoroso constitucionalista que colaboró con el movimiento del general Riego, por lo que en 1823, tras la reacción absolutista de Fernando VII, tuvo que emigrar con su familia primero a Jamaica y después a Cuba. Experto en finanzas, estableció en La Habana una casa de banca, con sucursales en París y Londres, que pronto logró éxito. Servando inició sus estudios en la capital cubana, pero al cumplir los trece años su padre lo envió a prestigiosos colegios de Alemania, Francia e Inglaterra, donde además de idiomas aprendió derecho, economía, administración y finanzas. En 1842 regresó a España, donde ya se encontraba su familia, y fijó su residencia en Gijón, aunque comenzó a trabajar en la banca de su padre, con estancias en París, Londres y La Habana.

A principios de 1849 volvió a España, vivió en La Coruña durante breve tiempo e inició su vida política afiliándose al Partido Progresista. A continuación se trasladó a Oviedo y ese mismo año contrajo matrimonio con la avilesina María Teresa Arias Carvajal. En la capital asturiana, al producirse la revolución de julio de 1854, fue miembro de la Junta presidida por el marqués de Camposagrado, y después alcalde constitucional de Oviedo. Fue elegido diputado por Asturias a las Cortes Constituyentes convocadas poco después. Disueltas éstas y anulada la Constitución por el general O'Donell, Ruiz Gómez regresó a Asturias para vivir en Gijón, donde fundó y dirigió los semanarios 'El Eco de Gijón' (1861) y 'La Crónica' (1863). En 1864 volvió nuevamente a Madrid para colaborar con la revolución política en marcha a través de intensas campañas periodísticas en 'El Universal', 'La Iberia', 'Las Novedades' y especialmente 'La Soberanía Nacional'. Tras más de dos años de exilio voluntario en el extranjero, regresó a Oviedo, donde fue nombrado gobernador civil al triunfar la revolución de septiembre de 1868, cargo que sólo desempeñó hasta el 18 de octubre, requerido por el ministro de Hacienda Laureano Figuerola para desempeñar la Dirección General de Rentas Estancadas y Loterías, y después la Subsecretaría del Ministerio, hasta que renunció en 1870. Por entonces volvió al Congreso de los Diputados por la jurisdicción de Avilés (1869-1871).

Se afilió entonces al Partido Radical dirigido por Manuel Ruiz Zorrilla, y en 1871 fue de nuevo elegido diputado a Cortes por el distrito de La Vecilla (León) y, al constituirse el gobierno presidido por Ruiz Zorrilla, se le encargó el Ministerio de Hacienda, aunque su paso fue muy breve (del 24 de julio al 5 de octubre). En las elecciones siguientes fue elegido diputado nacional por el distrito de Llanes y el 13 de junio de 1872 volvió a desempeñar el cargo de ministro de Hacienda, también bajo la presidencia de Ruiz Zorrilla. Esta vez tuvo tiempo de realizar una gran labor, en la que destacan iniciativas tan importantes como la creación de los Bonos del Tesoro; la puesta en circulación de una emisión de deuda pública por valor de 150 millones de pesetas, que logró el éxito asombroso de ser cubierta por peticiones que ascendían a 1.223 millones; y consiguió de las Cortes la aprobación del Banco Hipotecario. El 19 de diciembre de ese mismo año dimitió de su cargo y se trasladó a Francia.

Al proclamarse la Primera República regresó inmediatamente a Madrid para desempañar su escaño en el Congreso, aunque se ratificó como monárquico constitucional y abandonó el Partido Radical para militar en las filas liberales. Tras la restauración de la monarquía con Alfonso XII, fue elegido senador por la provincia de Cuenca (1876) y al año siguiente se le nombró senador vitalicio. De su labor parlamentaria cabe destacar los debates sobre presupuestos relacionados con las colonias española en América, así como su actitud favorable a la abolición total de la esclavitud en Cuba. Fue miembro también del Consejo de Estado y ministro de Estado, en el gobierno del asturiano José Posada Herrera, cargo que desempeñó desde el 13 de octubre de 1883 al 18 de enero de 1884. Sus méritos como economista y hacendista le acreditaron para ser elegido académico de número de la Academia de Ciencias Morales y Políticas, del que tomó posesión en 1886.

Como escritor, publicó dos libros y diversos trabajos, siempre sobre temas de derecho y economía, en 'Revista de España', 'Correo de Ultramar', 'Revista Contemporánea', 'El Día' y 'El Resumen'. En octubre de1887 Ruiz Gómez enviudó, circunstancia que le produjo un dolor del que no se recuperó, circunstancia agravada por el fallecimiento, poco después, de su hija. Se retiró a Vigo (Galicia), donde vivió en un hotel en el que falleció el 19 de agosto de 1888.

El ilustre avilesino había sido condecorado con la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica y en 1896 su villa natal, por acuerdo plenario del Ayuntamiento, honró su memoria dándole su nombre a la vieja cuesta de Corujedo o calle de la Cárcel.

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