Innovación cultural en Avilés

El Ayuntamiento presenta un proyecto en la UE para crear productos singulares de la ciudad

YOLANDA DE LUIS YDELUIS@LAVOZDEAVILES.COMAVILÉS.
Trabajadores en el exterior de las naves de la antigua fábrica de Confecciones Camino, donde se construye la Factoría Cultural ::                             RAFA GONZÁLEZ/
Trabajadores en el exterior de las naves de la antigua fábrica de Confecciones Camino, donde se construye la Factoría Cultural :: RAFA GONZÁLEZ

La Factoría Cultural comienza a tener forma no sólo física sino, también con contenidos. El proyecto que se desarrolla en las naves de la antigua fábrica de Confecciones Camino, paso entre El Carbayedo y el Polígono de La Magdalena, nació como espacio para que los artistas avilesinos de todas las especialidades pudieran tener a su disposición locales en los que poder crear, una vieja demanda de todo tipo de colectivos culturales de la villa que se va a ver cumplida.

Pero, además, la Factoría Cultural tendrá un espacio destinado también a las empresas culturales. El nacimiento de la Escuela Superior de Arte de Asturias ha dado paso a la creación de nuevas empresas en el ámbito del diseño y la restauración que pueden encontrar en este nuevo equipamiento un espacio en el que trabajar conjuntamente y desarrollar productos innovadores. Desde la concejalía de Cultura, su titular Román Antonio Álvarez, ya trabaja en esa dirección, con la presentación de distintos proyectos en las convocatorias europeas relacionadas con la producción artística.

El último que se prepara desde este área es uno en el que se trabajará en el desarrollo de productos singulares de Avilés que posteriormente puedan ser promocionados a nivel del Estado español y también de la Unión Europea. El objetivo es reunir en torno a un proyecto a varios creadores de distintas especialidades para finalizar el trabajo con un producto singular de Avilés entre las manos.

Si se utilizara la terminología del mundo industrial, en la Factoría Cultural se quiere impulsar la creación de clusters de empresas artísticas, es decir, reunir a distintos creadores en torno a un mismo proyecto/producto.

Un ejemplo de esos clusters podría ser la unión de un ceramista, un confitero, un diseñador gráfico, un diseñador de producto industrial , un creador publicitario, músicos y también una empresa relacionada con la edición de imágenes y sonido. Esta unión de trabajo conjunta de las empresas creadoras podría dar como resultado final un producto repostero singular de Avilés que podría exportarse al exterior.

El repostero aportaría la creación del pastel, bombón, bollo o tarta; el diseñador industrial colaboraría con él en darle forma y también al conjunto que lo rodease, paquetería y demás. Un ceramista podría participar en la creación de, por ejemplo, una bandeja. El diseñador gráfico se encargaría de la imagen, y para la difusión publicitaria estaría el publicista, que se apoyaría en creadores como los músicos o las productoras para la difusión del producto avilesino singular.

En un proyecto similar a este se basa la propuesta que Avilés presenta en Europa en busca de una subvención para hacer frente a este proceso. Pero, sin este tipo de ayuda externa, éste es también el modelo de trabajo que se quiere impulsar en la Factoría Cultural, reservando espacios para las empresas culturales y artísticas de la ciudad.

La Factoría tendrá también locales de ensayo para músicos, espacios para actividades plásticas y locales de ensayo para la danza y los coros. Además, habrá una zona reservada para el ensayo y el estudio de montajes escénicos de mayores dimensiones. Junto a ello, un centro de documentación, porque este nuevo equipamiento quiere también estar unido a la formación artística y potenciar el intercambio en Europa tanto de conocimiento como de trabajo.

Primera propuesta

Una primera iniciativa en este sentido es el Plan Innovate, financiado por la Unión Europea, en el que Avilés compartirá sus mejores experiencias culturales con la zona central de Irlanda, Oporto, Pau (en el pirineo francés), el Instituto Portugués de Desarrollo Social, la Universidad Caledonia de Glasgow y la Cámara de Comercio de Sevilla.

En este primer año de trabajo las instituciones están poniendo en común sus experiencias relacionadas con el desarrollo de un nuevo modelo económico basado en la cultura, la creación, el conocimiento y la innovación. Con ellas elaborarán una base común y editarán un manual de buenas prácticas.

El próximo año el trabajo se centrará en el desarrollo de las experiencias, en el caso de Avilés la Factoría Cultural. Y finalmente, en 2012 tendrá lugar la conferencia del proyecto en la que se extraerán las conclusiones que puedan ser válidas para aplicar en otros países de la Unión Europea.

Esta es una de las líneas de trabajo que se está planteando en este momento y a la que se uniría el nuevo proyecto que se presentará a Europa en busca de subvención para reunir empresas de creación en torno a la creación de productos singulares de Avilés que puedan tener salida en el exterior y que permitan la promoción de la ciudad.

Edificio a finales de año

El trabajo y avance en los contenidos de la Factoría Cultural, está siendo paralelo a las obras que se llevan a cabo para acondicionar sus instalaciones. El equipamiento, cuya distribución ha sido diseñada por el arquitecto municipal Aitor López Galilea, incluye cuatro salas de ensayo con diferente espacio de trabajo, un estudio de grabación, un centro de documentación, una sala multidisciplinar con 217 metros cuadrados y cuatro talleres. La Factoría Cultural estará unida la Escuela de Cerámica, 'corazón' de este proyecto.

En total, la Factoría Cultural tendrá 1.110 metros cuadrados. Las zonas de mayor dimensión son las que se destinan a centro de documentación y la sala multidisciplinar ideada inicialmente como una gran caja escénica. El interior de las dos naves estará concluido, según las últimas previsiones técnicas, a finales de este año. Esta obra se financia con fondos del Instituto de Juventud de España (Injuve), que ha concedido al Ayuntamiento una subvención de 290.000 euros, y el año próximo se concluirá con fondos de la Unión Europea, rematando la caja escénica prevista en el proyecto.