Pasaban y Orviz ponen rumbo al Shisha Pangma

«Tanto en el ascenso como el descenso del Annapurna nos fue fenomenal, lo hicimos de libro», afirma el alpinista gijonés La expedición aguarda ya en el campo base a un helicóptero que les lleve a Katmandú

SARA G. ANTÓN SGANTON@ELCOMERCIODIGITAL.COMGIJÓN.
Edurne Pasaban, Alex Txikon, el montañero gijonés Nacho Orviz y Asier Izaguirre, en la cordillera del Himalaya, donde aspiran a hacer historia. ::                             AL FILO DE LO IMPOSIBLE/
Edurne Pasaban, Alex Txikon, el montañero gijonés Nacho Orviz y Asier Izaguirre, en la cordillera del Himalaya, donde aspiran a hacer historia. :: AL FILO DE LO IMPOSIBLE

Sin apenas tiempo para descansar, la expedición de Edurne Pasaban y Nacho Orviz ya aborda nuevos retos. El equipo que encabeza la montañera tolosarra hacía cumbre en el Annapurna (8.091 metros) el sábado y ayer, una vez de regreso en el campo base, el grupo -integrado además por Asier Izaguirre, Alex Txicon y Joao García- apuraba la organización de su siguiente aventura, que emprenderán en un par de días. Su destino, otro 'ochomil'.

Saben que no hay tiempo que perder, que el reloj esta vez va en su contra. Edurne Pasaban está a una cumbre de convertirse en la primera mujer que corona los catorce 'ochomiles' del planeta. Sólo le falta uno: el Shisha Pangma (8.027 metros), hacia donde esperan emprender vuelo en un par de jornadas.

Pero no está sola en la carrera de las catorce cumbres más altas de la tierra. Una coreana, Oh Eun-Sun, también está cerca de alcanzar su objetivo. A ella le falta en su cuenta particular, precisamente, el Annapurna, montaña en la que la coreana apura estos días su preparación. No es la primera vez que intenta el asalto a la décima cumbre más elevada de la Tierra.

La cuestión es que la guipuzcoana ha alcanzado a Oh Eun-Sun en número de 'ochomiles' y se ha propiciado una situación ideal para que Pasaban consiga ser la primera en alcanzar las catorce cumbres más altas del mundo. El gijonés Nacho Orviz, uno de sus compañeros de expedición en este reto, reconocía ayer, nada más llegar al campo base y en conversación telefónica con EL COMERCIO, que «las cosas se le han puesto muy bien a Edurne». Y señalaba su confianza en que la montañera vasca lo logrará. De hecho, a pesar del cambio de planes al que se vieron obligados unos días antes de empezar su aventura en el Himalaya -la idea inicial era ascender primero al Shisha Pangma y después al Annapurna, pero China no dio los permisos- todo ha discurrido sin problema alguno.

«Hemos hecho un ascenso y un descenso fenomenal, de libro», destacaba Nacho Orviz desde las frías nieves del Annapurna. En el campo base, donde llegaron ayer hacia las cinco de la tarde (una de la tarde en España), el gijonés explicaba los detalles del que además fue su quinto 'ochomil', que se une al Gasherbrum II (8.085 metros), Makalu (8.463 m.), Nanga Parbat (8.125 m.) y Dhaulagiri (8.167 m.).

«Iniciamos la salida desde el campo 4 a las cuatro de la madrugada y llegamos a la cumbre a las dos de la tarde», relataba Orviz, quien precisó que hacía mucho «frío». «Esta es una montaña muy fría y más por la cara Norte», añadió. En cualquier caso, el grupo llegó a la cima sin mayor complicación el sábado y poco después deshacían lo caminado para volver al campo base. Lo lograron a las cinco de la tarde. «Todo fue según lo previsto, sin inconvenientes ni sorpresas. Y como habían dicho las predicciones, con buen tiempo» durante el recorrido, valoró el bombero gijonés, de 50 años.

Dos días para descansar

Ya en el campo base, no habrá demasiado descanso para este grupo. Les espera el Shisha Pangma, el único 'ochomil' completamente ubicado en el Tibet. «El plan ahora es que nos recoja un helicóptero dentro de unos dos días», desveló Orviz. La aeronave les trasladará hasta Katmandú, donde reorganizarán todo el equipo y se producirá un relevo en el grupo de cámaras de 'Al filo de lo imposible' que les acompaña. Y desde la capital de Nepal viajarán en coche hasta la zona del Shisha Pangma. Todo si China no vuelve a trastocar los planes de los expedicionarios.

Orviz reconoce las complicaciones que supone no poder volar hasta el Shisha Pangma, el menor de los catorce 'ochomiles' pero no por ello menos impresionante, pero confía en que llegarán «rápido» a la cumbre y podrán hacer historia con Pasaban como la primera mujer que hace cima en todos los 'ochomiles'.

No pueden demorarse demasiado si quieren que Edurne se convierta en la 'reina' de los 'ochomiles'. Oh Eun-Sun no descansa y aunque parece que tiene un constipado y en principio su idea era afrontar la ascensión del Annapurna a finales de mes, el que Pasaban le haya igualado en número de cumbres puede hacerla cambiar de planes. Recursos no le faltan. En Corea el alpinismo despierta la misma pasión que en España el fútbol. La televisión coreana retransmite en directo el día a día de Oh Eun-Sun, que cuenta con numerosos equipos que le preparan las pistas y le aguardan en los puntos clave, lo que le permite realizar la ascensión muy rápido, ya que llega descansada al no involucrarse en absoluto en el trabajo previo.

Abrir vía

Por contra, Pasaban recalará en la base de la también llamada 'cresta sobre la planicie de hierba' con la necesidad de abrir vía en su quinto intento de coronar esta cumbre. Las otras expediciones que hay en la montaña están llegando estos días a su base y apenas van a tener tiempo de equipar algo de la ruta antes de que se presente el equipo español.

Pero las ganas de culminar un reto que ya parecía casi perdido será un factor clave en este esprint final hacia los catorce 'ochomiles'. Además, Edurne Pasaban contará con el apoyo y la experiencia de Orviz, que lleva más de 30 años vinculado a la montaña.

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