El líder de Nuevas Generaciones rechaza que el Gobierno pague una parte del despido

Uriarte no quiere «dar protagonismo» al diputado del PP que le insultó por defender a Bono en su blog

V. B. Q.GIJÓN.
Nacho Uriarte y Pilar Fernández Pardo, ayer, en la avenida de El Llano. :: joaquin bilbao/
Nacho Uriarte y Pilar Fernández Pardo, ayer, en la avenida de El Llano. :: joaquin bilbao

El presidente nacional de Nuevas Generaciones (NN GG), Ignacio Uriarte, se muestra contrario a que sea el Gobierno quien pague una parte del fondo destinado a despidos en una futura reforma laboral, según indicó ayer en una rueda de prensa en Gijón, donde participó en un foro sobre juventud, que impulsó su organización en Asturias.

Uriarte, que se vio envuelto en una sonora polémica al dar positivo en un control de alcoholemia hace dos meses, acepta el modelo austríaco de reforma laboral que pone sobre la mesa el Gobierno, «con matices», como, por ejemplo que no haya dinero público para constituir el fondo destinado a sufragar el coste del despido del trabajador. En su propuesta, el PSOE reparte la financiación entre los empresarios y el propio Gobierno. También expresa su oposición a que se recorten derechos laborales a los jóvenes y culpó a las administraciones socialistas del éxodo de sus compañeros de generación ante la falta de perspectivas laborales.

El líder de los jóvenes del Partido Popular quitó importancia a los insultos que le propinó un compañero de partido, el diputado Juan Soler, por haber defendido al presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, en su blog, de las acusaciones de su propia formación.

«No insulta quien quiere, sino quien puede», sentenció Ignacio Uriarte al referirse a los improperios de su compañero y prefirió no valorar si tales desconsideraciones podrían ser objeto de la misma sanción que la recibida por el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, tras sus críticas a Esperanza Aguirre.

Aunque en la rueda de prensa, Uriarte eludió echar más leña a esta polémica, en privado, el presidente de NN GG afirmó que no quiere «dar protagonismo» a Soler.

También pasó de puntillas a la hora de opinar sobre la reducción de la mayoría de edad penal que promueve su partido y, aunque es partidario de ser «implacable» contra quienes cometan «crímenes repugnantes», puntualizó que «me preocupa la generalización» y apostó por que sean «expertos en salud mental» quienes decidan sobre el encarcelamiento de esos jóvenes, pero sin fijar límite de edad.

La candidatura de Cascos

Por su parte, los dirigentes de Nuevas Generaciones de Asturias rechazaron ayer opinar sobre la posibilidad de que Francisco Álvarez-Cascos sea el candidato del PP a las elecciones autonómicas del año que viene con el pretexto de que los tiempos para la presentación de las listas aún no han empezado.

Pablo Álvarez-Pire, presidente de esta organización en la región, eludió en dos ocasiones expresar su punto de vista y reservó la opinión para después del verano, época en que se inicia el proceso de elección. No obstante, algunas estructuras de NN GG en Asturias ya apostaron públicamente por el ex ministro de Fomento.