Un proyecto que quedó en el aire por el recorte presupuestario

El pasado mes de noviembre, el consejero Iglesias Riopedre sorprendió con el anuncio de que la promesa electoral de la construcción de una gran sede para la Escuela de Arte junto al Niemeyer iba a sufrir recortes. Sólo había dinero para construir las dependencias necesarias para la especialidad de Restauración. El anuncio echaba por tierra las expectativas de crecimiento en la oferta de titulaciones de la Escuela de Arte y aplazaba 'sine die' el traslado del conservatorio al palacio de Camposagrado, aún sede de la especialidad de Diseño. La trifulca se solventó de un modo que todos quisieron mostrar como satisfactorio: se construiría la sede de la Escuela pero en dos fases, una para Restauración y una segunda, aún sin fecha, para Diseño. Por si falla la financiación, el Ayuntamiento pone dos millones de euros .