Asturias recorta las ayudas para la compra de libros de texto

El umbral de renta familiar para quedar fuera de la convocatoria cae de los 60.000 a los 40.000 euros El Principado destinará a las subvenciones 4,5 millones el próximo curso, casi tres menos que ahora

A. VILLACORTAOVIEDO.

Las ayudas directas del Gobierno regional -de la subvención para la compra de ordenadores o la instalación de la TDT al «cheque-bebé»- han ido cayendo progresivamente y ahora los tijeretazos de la Administración llegarán a las aulas asturianas el próximo curso. En concreto, a los bolsillos de padres y madres, que sufrirán un recorte en las ayudas a los libros de texto de sus hijos e hijas, un desembolso que supone la mayor parte del gasto de las familias al inicio de cada curso escolar, que ronda los 700 euros de media.

Tal y como había adelantado EL COMERCIO, el Consejo de Gobierno autorizó ayer la formalización del convenio con el Ministerio de Educación y Ciencia para la financiación de las ayudas a los libros de texto y material didáctico e informático en los niveles obligatorios de la enseñanza en el curso académico 2010-2011.

Y, en esta ocasión, el Ejecutivo regional ha incluido cambios significativos en los criterios de concesión de las ayudas «que obedecen a un contexto económico adverso y que obliga a todas las administraciones a racionalizar el gasto», por lo que bajarán el límite de la renta máxima que deben tener las familias para poder recibirlas.

El cambio consiste en que hasta ahora sólo se excluía a las familias con rentas de más de 60.000 euros al año -salvo las numerosas y los alumnos con necesidades especiales- y, a partir del próximo curso, se establecerá un baremo en función del número de integrantes de la unidad familiar que irá desde los 17.377 euros como máximo para las de dos miembros (monoparentales) hasta los 39.877 euros para las de ocho, con un complemento de 2.500 por cada nuevo miembro a partir del octavo.

Por tanto, el Principado reducirá un 37,5% su aportación económica a este programa, que cuenta también con financiación ministerial, y destinará 2,8 millones de euros que se sumarán a los 1,6 millones del Estado. Esto es: cerca de 4,5 millones frente a los 7,2 presupuestados para el este curso escolar.

Esos 4,5 millones de euros reservados para hacer frente al pago de esta prestación suponen, además de casi tres millones menos, una cantidad inferior a la que se ha dedicado a estas ayudas en las tres convocatorias anteriores. Y el motivo no es otro que la restricción para el número de aspirantes.

Durante una comparecencia parlamentaria el pasado mes de diciembre, el consejero de Educación y Ciencia, José Luis Iglesias Riopedre, ya había anunciado la reducción de esta partida y que el límite para acceder a estas ayudas se fijaría entre los 40.000 y 45.000 euros de ingresos por unidad familiar frente a los 60.000 actuales.

Esta limitación supondrá un descenso notable en el número de beneficiarios que, en el curso pasado, ascendió hasta 65.831 alumnos, más del 93% del total, aunque la consejería liderada por Iglesias Riopedre asegura no tiene estimaciones sobre el número de asturianos a los que afectará el recorte.

Según explicó la portavoz del Gobierno, Ana Rosa Migoya, tras la reunión del Consejo de Gobierno, se han introducido cambios que pretenden «ayudar y apoyar a quienes más lo necesitan, en un contexto de racionalización del gasto».

«Lógicamente, según avanzamos a un umbral de menos ingresos, el número de beneficiarios desciende», apuntó la portavoz gubernamental, que precisó que el objetivo es «optimizar los recursos».

«Con los nuevos criterios se mantiene la pretensión de avanzar en la gratuidad de la enseñanza obligatoria, especialmente para quienes más lo necesitan. Por eso las familias con las rentas más bajas tendrán preferencia al optar a las ayudas», reiteró la portavoz del Ejecutivo, que apuntó además que los baremos establecidos «están en correlación con los criterios que se utilizan también para las becas. Es decir, no ha sido algo inventado».

Los umbrales de renta se incrementan, eso sí, para el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo derivada de discapacidad o de una elevada capacidad intelectual y también para familias numerosas. El importe individual de la ayuda será de 105 euros en Primaria y de 130 euros en ESO, el mismo que este curso.

Fricciones en el pacto

Con este recorte, el Ejecutivo autonómico cumple una de las viejas aspiraciones de Izquierda Unida, que ha insistido en numerosas ocasiones en que «la coalición no puede aceptar que el Gobierno utilice las subvenciones de manera injusta al ofrecer la misma ayuda a todas las familias con rentas inferiores a las 60.000 euros anuales».

Frente a la posición de la FSA, que llevó a la coalición a un enfrentamiento frontal con sus socios de Gobierno, IU defendía la progresividad: que las ayudas fuesen «mayores para los que menos ganan».

«Se trata de un hecho grave, ya que estamos ante una nueva vulneración de lo acordado y en el pacto, donde se recoge la aplicación del criterio de progresividad a las ayudas que se concedan, tanto las de natalidad como las dirigidas a la compra de libros de texto», denunció reiteradamente IU, que acusó a los socialistas de «deslealtad».