«Hemos perdido más de 2.000 horas de integración», clama la concertada

Cerca de un centenar de docentes se manifiestan contra «el desprecio de Riopedre a todo un sector»

A. V.OVIEDO.
La cabecera de la manifestación de la concertada celebrada ayer, ante la sede de la Consejería de Educación. ::                             MARIO ROJAS/
La cabecera de la manifestación de la concertada celebrada ayer, ante la sede de la Consejería de Educación. :: MARIO ROJAS

Cerca de un centenar de trabajadores de la enseñanza concertada volvieron ayer a salir a la calle en Oviedo para protestar contra «el abandono de José Luis Iglesias Riopedre a todo un sector». El argumento es irrefutable: «En lo que va de este curso que está a punto de concluir, el consejero de Educación no se ha reunido con nosotros ni una sola vez».

Los trabajadores, que se niegan a archivar el conflicto que los llevó a la huelga, entienden que «no son buenos tiempos» para abordar su principal reclamación: el incremento de la plantilla de profesorado, «la menor de toda España, lo que supone una clara discriminación y un prejuicio tanto como para los trabajadores como para el alumnado».

«Riopedre no está con nosotros en los malos tiempos, pero es que tampoco lo estuvo en los buenos, cuando el millón largo de euros comprometido para incrementar la plantilla desapareció», explicaron los cinco sindicatos con representación en la concertada (Otecas, USO, FSIE, CC OO y FETE-UGT), que leyeron un comunicado conjunto.

«El consejero ha hecho gala de una ignorancia y un desprecio inaceptables y ha detraído partidas de Educación hacia otras consejerías», cargaron las centrales, que denuncian que «la total falta de voluntad negociadora» se manifiesta «en que se niega a hablar de cuestiones como las jubilaciones, que supondrían incluso un ahorro».

Lo que temen ahora es que los ajustes que sufren sus colegas de la pública les afecten a ellos en asuntos como la atención a la diversidad o la orientación. «En los últimos años, se ha producido un recorte de más de 2.000 horas de integración, a pesar de que cada vez tenemos más alumnos que precisan esta atención. Si siguen reduciéndolas, el curso próximo será la guerra total», advierten.