Elegía a Sergio Domingo

RAMÓN AVELLO

Aunque faltan muchos músicos sin calle, el nombre, Maestro Sergio Domingo, figura en el callejero de Gijón. Una forma que tienen las ciudades de agradecimiento y recuerdo público hacia aquellas personas que tuvieron un claro significado en alguna faceta de la vida de la ciudad. Desde el mes de marzo, la Consejería de Educación viene dedicando el ciclo 'Domingos corales' que se celebran en el Antiguo Instituto de Jovellanos, a la figura de este compositor y director de coro gijonés. Un ciclo que termina hoy, domingo, con el estreno de 'Elegía a Sergio Domingo', obra de José Fernández Avello, escrita en dos versiones. Una para voces graves, que interpretará el Coro Asturiano Gijón, y otra para voces mixtas, que cantará la Camerata Revillagigedo.

Sergio Domingo ha sabido lo que Manuel Machado llamaba «fundir el corazón en el alma popular». En su música no suele haber motivos folklóricos preexistentes o tomados de los cancioneros, y, sin embargo, poseen una firme e inconfundible raíz asturiana en todas sus páginas. 'Axuntabense', 'Atardecer', 'Ecos de la quintana', 'Carromateros' o la 'Suite coral Gijón', son ejemplos del genuino quehacer compositivo de Sergio Domingo. Obras rápidamente asumidas por la familia coral como algo propio y característico de una estética regionalista asturiana.

La vida de Sergio Domingo (Gijón, 1901- 1977), siempre estuvo vinculada a la música, como director y fundador de coros, y como compositor. Su primer coro fue Los Campesinos Mejicanos, formado en 1919 como comparsa de carnaval. El Coro Afición, la Coral Jovellanos, el Coro Asturiano de la Calzada, el Coro Asturiano Sergio Domingo, fueron los coros que o bien fundó o dirigió. Una lista que se completa, al final de la vida del músico, con la vinculación especial que mantuvo con el Coro San Andrés Sergio Domingo, del Entrego. Como compositor, hay una faceta totalmente desconocida y olvidada, y que convendría, cuanto menos, rescatar. La del compositor de zarzuelas, con al menos tres obras: 'Amor pastoril' y 'Los perdones de San Pedro', con letra de Felipe Villa, y 'La esfoyaza', con libro de Pachín de Melás.

'La Elegía a Sergio Domingo', la obra que se estrenará hoy como clausura del ciclo, es una semblanza coral del compositor. José Fernández Avello esquiva la forma de potpourrí como mera hilazón de temas, para proyectar, por medio de la cita breve de obras corales de Sergio Domingo, una serie de sugerencias, de pequeños sorbos fluidos, sobre este autor. El hilo melódico recae en las propias obras de Sergio Domingo, 'Axuntabense', 'Albores de la mañana' 'Carromateros' y 'Atardecer', con la intercalación de dos temas populares asturianos, no originales de Domingo. '¡Ay un galán n'esta villa', la danza prima tratada a contrapunto con la canción 'Tres hojitas madre', y 'No la llames'. José Avello, salvo en el inicio del 'Atardecer' modifica la tonalidad de las obras, ensancha, dentro de una sencillez polifónica muy buscada, la armonía, y nos da una estampa entrañable y variada de la música de la música de Sergio Domingo. Una elegía para el recuerdo y el cariño.

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