La Biblioteca Nacional recupera los escritos ocultos de los últimos moriscos españoles

Organizada por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales reúne textos en castellano con grafía árabe escondidos durante siglos

PACHÉ MERAYOGIJÓN.
Libro de Samarqandi. Manuscrito aljamiado del siglo XVI, de la colección de la Biblioteca Nacional de España. ::/
Libro de Samarqandi. Manuscrito aljamiado del siglo XVI, de la colección de la Biblioteca Nacional de España. ::

Los últimos musulmanes que poblaron España dejaron testimonios escritos y gráficos de su presencia. Huellas que estuvieron siglos escondidas para esquivar la mano alargada de la Inquisición. Muchas no escaparon y acabaron calentando tardes de otoño en diversas hogueras. Pero otras fueron rescatadas del pasado y del olvido. Libros con comentarios del Corán, leyes musulmanas de la vida cotidiana, recetas para curar el dolor de cabeza, conjuros para enamorar, fábulas de princesas con manos cortadas o el relato de la expulsión del paraíso del poeta Mohamed Rabadán. Todo un universo de conocimiento ancestral que ahora aparece ante los ojos de todos en una exposición a la que ha prestado asesoramiento científico un profesor de la Universidad de Oviedo, Juan Carlos Villaverde Amieva, experto en cultura árabe.

Organizada por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), en colaboración de la Biblioteca Nacional de España, donde será exhibida a partir del jueves 17 de junio, presenta todo su arsenal documental, más de un centenar de piezas, bajo el título 'Memoria de los moriscos. Escritos y relatos de una diáspora cultural'.

En realidad la exposición, que se mantendrá en la Biblioteca Nacional durante todo el verano, hasta el 26 de septiembre, está enmarcada en el programa de actividades planificadas para conmemorar el IV centenario de la expulsión de los moriscos por el monarca Felipe III.

Hallados casi por casualidad

Algunos de los libros que ahora se ponen ante la mirada pública fueron hallados casi por casualidad al derribar casas antiguas en el Valle del Jalón, en Aragón. «Estaban envueltos en paños de lino y con piedras de sal. Ocultos entre los muros por los moriscos, que pretendían salvaguardarlos cuando se vieron forzados a marcharse de aquellas tierras en 1610», explican los responsables de la muestra, que advierten que aquellos volúmenes no estaba escritos en árabe. «Lo parecían, pero no lo era».

Cuando los primeros arabistas se enfrentaron con ellos pensaron que estaban escritos en turco o en alguna lengua africana. Sólo con el tiempo y más conocimiento se descubrió que, en realidad, aquello era, es, lengua castellana, pero puesta sobre el papel con letras árabes que transcriben el sonido de las palabras españolas. Es lo que se ha dado en llamar «escritura aljamiada», del árabe 'aljamí', 'extranjero'. Demuestra esta exposición y el material que pone bajo los focos que el español se ha escrito, como otras lenguas, en letras árabes, así como en letras latinas, algo que se ha hecho en diferentes momentos de su historia, «como es el caso del turco», añaden en la SECC.

La exposición, comisariada por Alfredo Mateos Paramio, mostrará por primera vez los manuscritos más importantes en ese tipo de escritura (la aljamiada), exhibiendo no sólo los textos, sino también las bellas ilustraciones que los adornan, testigos igualmente de esta desconocida tradición en la que aparecen.

Entre los tesoros de la exposición destacan la primera traducción completa del Corán en castellano; el tratado del Mancebo de Arévalo, misterioso morisco que recorre España en el siglo XVI entrevistando musulmanes a escondidas de la Inquisición; o el Alkitab de Samarqandí, colección de relatos ejemplarizantes delicadamente ilustrado, que ha sido incluido por la Biblioteca Nacional de España en su Biblioteca Digital Hispánica.

Capítulo aparte merecen, dicen los expertos, los últimos testimonios de los moriscos desde su exilio en el Norte de África, inmediatamente después de la expulsión, así como los testimonios de los moriscos al ser procesados por la Inquisición. Las obras de la exposición proceden principalmente de los gabinetes de manuscritos de la Biblioteca Nacional de España, la Biblioteca Navarro Tomás del CSIC y de la Biblioteca Nacional de París, así como de otras bibliotecas y archivos como los de la Real Biblioteca de Palacio, la Biblioteca de El Escorial, la Biblioteca Pública de Toledo, la Biblioteca de Cataluña, la Biblioteca de Lleida y el Archivo Diocesano de Cuenca.

'Memoria de los moriscos. Escritos y relatos de una diáspora cultural' muestra también grabados contemporáneos del Gabinete de Estampas de la BNE.

El catálogo de la exposición incluye una antología de los manuscritos expuestos realizada y prologada por el escritor y Premio Cervantes José Jiménez Lozano. El catálogo reúne asimismo las colaboraciones de 45 especialistas de todo el mundo sobre los manuscritos de la exposición.