Los mayores de Ponga inauguran el centro de interpretación del Parque Natural

La tensa relación entre la administración local y la regional obvia el acto oficial para abrir el equipamiento del concejo dentro del Paraíso Rupestre

EVA SANROMÁNSAN JUAN DE BELEÑO.
Los miembros de una excursión fueron los primeros visitantes del centro recién abierto. ::
                             ACEBAL/
Los miembros de una excursión fueron los primeros visitantes del centro recién abierto. :: ACEBAL

Las tensas relaciones que mantienen la administración local que dirige el asturianista Cándido Vega y el ejecutivo regional de Vicente Álvarez Areces han echado por tierra cualquier celebración con respecto a la inauguración del centro de interpretación del Parque Natural de Ponga. Un equipamiento museístico que viene a dar el perfecto aliciente turístico a un concejo muy necesitado. Ayer no hubo actos oficiales, ni tampoco descubrimientos de placa, ni tan siquiera presencia de autoridades. Pero sí que hubo, y tal vez fue quien más disfrutó con ello, una visita que sirvió, por qué no, de inauguración en el primer día en que se abrieron las puertas del museo. Fue la de los miembros de la asociación de mayores de Ponga que ayer mismo celebraban su comida anual y que reunieron en San Juan de Beleño a casi doscientas personas. No fueron los primeros en entrar, porque antes había una excursión por la zona que aprovechó su paso por la capital pongueta para adentrarse en un centro que recrea la historia cultural de todo un pueblo forjado en torno a un parque natural de una belleza extraordinaria. Pero sí fueron quienes más disfrutaron regresando a sus épocas más jóvenes y recordando las historias que un día les contaron sus antepasados.

Porque el centro de interpretación que Ponga aporta a la red Paraíso Rupestre es un viaje al pasado. Una muestra que gira alrededor de la historia del hombre a través de un itinerario expositivo. Desde los elementos cotidianos del quehacer doméstico en Ponga, hasta la escuela en la que los más afortunados pudieron aprender a leer. Un viaje en el tiempo para los contemporáneos ponguetos en un día, el de ayer, muy especial para ellos.

Cuenta Ana Aguilar, presidenta de la asociación de mayores de Ponga, que cada año deciden reunirse e invitar, además, a las directivas de otras asociaciones de la zona (Amieva, Onís y Cangas). Entre todos comparten vivencias y pasan una jornada diferente con comida, música, sorteos y bailes. Ayer incluyeron en su programa esta otra actividad, la de emprender una marcha imaginaria por el centro interpretativo y bañarla, además, de la magia de los seres mitológicos que se encarnan en el mismo.

Y hubo más. La asociación hace en cada comida anual un homenaje a los nacidos en un año determinado. Ayer fue el turno de los que cumplían 83 años. Blanca Pilar Gutiérrez, Octavio González, Aurora Hortal y Florinda Fernández recibieron placas, regalos y flores, pero sobre todo, el cariño de sus amigos, vecinos y conocidos. Y esta historia, este momento tan especial que los unos brindan a los otros, nació hace nueve años. Desde entonces, cada año en Ponga se hace un homenaje a toda una vida de esfuerzo, trabajo y tesón. Un brindis al entusiasmo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos