Irene Alfonso levanta al público

La avilesina (800) y Capellán (triple) lograron sendos oros y Magnolia Iglesias fue bronce en peso

ALBERTO HUERGA AHUERGA@LAVOZDEAVILES.COMAVILÉS.
Irene hace el último esfuerzo delante de Elián Periz y Margarita Fuentes Pila . ::                             MARIETA/
Irene hace el último esfuerzo delante de Elián Periz y Margarita Fuentes Pila . :: MARIETA

«Es increíble cómo empuja el público de Avilés». Fue el comentario generalizado entre los atletas participantes en el campeonato de España de atletismo celebrado en El Quirinal y a quien más empujaron fue a Irene Alfonso. La atleta local levantó de sus asientos a los aficionados. Salió como una flecha. Se puso en cabeza y a todas las rivales en fila india. Sólo Elián Periz, que tenía la mejor marca de la temporada, le aguantaba el tirón. Pero no pudo con ella. Irene está más fina que nunca. Su mente estaba en Barcelona. Quería correr el Europeo y no falló. En la recta de meta su rival, la aragonesa Periz, se puso en paralelo. Entonces la avilesina apretó los dientes y las palmas y gritos le llevaron hasta un oro que luego agradeció recorriendo la recta de meta al revés y sintiéndose «muy emocionada. Casi se me saltan las lágrimas. Es increíble».

La segunda jornada del campeonato de España de atletismo que se celebró en Avilés no defraudó. Algunos atletas tenían 'espinitas' clavadas que sacarse y otros querían demostrar que en Barcelona deberán de ser tenidos en cuenta. Javier Cienfuegos demostró su progresión en la jabalina y Miguel Ángel López (10 kilómetros marcha) abrían la competición por la tarde a la par que se iban llenando las gradas. Y comenzaba a competir Capellán. Con un tobillo renqueante, los isquiotibiales dando guerra y la presión de tener que hacer un buen salto para ganar el campeonato y poder aspirar a ir a Barcelona, el gijonés no defraudó. Contó con el apoyo de la grada y aunque empezó clavando dos 15.63 seguidos y superado por Palomanes en once centímetros, llegó su momento.

Superó los 16 metros y dejó sentenciada la prueba. El viento cambiante nada pudo hacer contra el atleta gijonés del Universidad de Oviedo, que dio muestras de su clase y que si le respetan las lesiones siempre hay que tenerlo en cuenta. No tuvo tanta suerte Testa en 400. En contrameta se cebó con una pancarta después de romper fibras en una prueba en la que Marco Orozco lograba su primer título nacional.

Mayte Martínez hizo unos últimos ochenta metros excelsos para acabar ganando en 400, pero la carrera fue de Bárbara Camblor. La asturiana juvenil de primer año salió como una flecha. Se comió a Mayte Martínez en 150 metros y apretó los dientes. Parecía que iba a cazar medalla. Con 17 años. Pero al final dos céntimas le dejaron fuera del podio. Brillante.

La hora de la emoción

Y llegó el mediofondo. Kevin López se merendó a Antonio Reina, David Bustos y Luis Alberto Marco con tan sólo 19 años. Un esprint final explosivo le dio la victoria al sevillano.

Y llegó el 800 femenino. Irene no se amedrentó. En semifinales iba muy fuerte. Pero la final es otra cosa. Siempre. La avilesina salió mandando. No es su manera de correr, pero ayer era su día. No podía fallar. El primer 400 lo cubrió en 1:01.37. Quedaba una vuelta al anillo y Elián Periz se le había pegado como una lapa. No la dejaba irse. Y atacó nada más llegar a la curva del doscientos, la aragonesa se intentó poner por delante.

Se puso por delante. Irene Alfonso apretó los dientes y entró en meta con un par de metros que hasta le permitieron festejar el triunfo antes de cruzar la línea de meta. Fue la ovación más grande de la tarde.

Y eso que hubo bastantes: a Martina de la Puente, que abandona la práctica activa del atletismo; a Agustín Félix, el campeón de decatlón, que le dedicó al fallecido Ismael González su título; a Olmedo y a Bárbara Camblor, por su pundonor en el 400.

Luego llegarían los emocionantes finales de 1.500, con victoria de Olmedo; de 3.000 obstáculos entre José Luis Blanco y Ángel Mullera; de Felipe Vivancos en 110 vallas y de Judith Plá en el 5.000.

Y Ruth Beitia. La cántabra no falla en Avilés. Volvió a saltar dos metros en el mismo escenario en el que lo había hecho por primera vez en 2003. Pero ayer la reina del Nacional fue Irene Alfonso, aunque también Magnolia Iglesias conseguiría un bronce en peso.