La Pecuaria, en abandono total

El Ayuntamiento asegura que este año «no dispone de presupuesto» para adecuar la extensa finca municipalLa antigua instalación ganadera de Somió es un foco de suciedad, maleza y pintadas con acceso libre

MARCOS MOROGIJÓN.
Vista general de las antiguas instalaciones ganaderas de Somió, hoy propiedad municipal, invadidas por la maleza y con construcciones a medio derruir cubiertas de grafitis. ::                             FOTOGRAFIAS : PALOMA UCHA/
Vista general de las antiguas instalaciones ganaderas de Somió, hoy propiedad municipal, invadidas por la maleza y con construcciones a medio derruir cubiertas de grafitis. :: FOTOGRAFIAS : PALOMA UCHA

La Pecuaria de Somió es la viva imagen del abandono y la desolación. La antigua instalación ganadera, propiedad municipal desde su cesión por parte del Principado, mantiene en pie un conjunto de construcciones a medio derruir invadidas por la maleza, la suciedad y las pintadas de los grafiteros.

La extensa finca de 110.000 metros cuadrados, rodeada de viviendas y centros asistenciales, se ha convertido en potencial cobijo para personas sin techo, pues los antiguos despachos y laboratorios de investigación animal conservan sus estructuras y no existen problemas de acceso. Los cierres de la parcela han desaparecido y cualquiera puede adentrarse en esta cada vez más agreste parcela a dos pasos de la plaza de Villamanín, la Laboral y la nueva avenida de circunvalación del campus universitario. Algunos de los que ya se han internado en la finca han dejado su sello vandálico en forma de ventanas reventadas y destrozos varios en las fachadas.

De las huellas del arte callejero no se ha librado ni siquiera un hórreo que se mantiene en pie como único elemento etnográfico del recinto de Somió. Las antiguas dependencias del centro de selección animal están repletas, en su interior, de material de laboratorio como jeringuillas, matraces y tubos de ensayo. También hay restos de ropa y calzado por doquier. Las zonas que sirvieron para estabular el ganado están comidas por los rastrojos y carecen de techumbre, signo inequívoco de que esa parte ha sido eliminada durante el pasado traslado de las instalaciones ganaderas a Cenero y el Monte Deva.

Desde que la Pecuaria pasó a formar parte del patrimonio gijonés el año pasado su gestión depende de la concejalía de Hacienda y Coordinación Administrativa. Su responsable, Santiago Martínez Argüelles, aseguró a EL COMERCIO que en este momento el Ayuntamiento no dispone de presupuesto para acometer el plan de demoliciones y de adecuación que requiere esa amplia parcela de Somió. No hay presupuesto porque no se programó dentro de las inversiones del actual ejercicio. La incógnita ahora, en cualquier caso, es cuánto tiempo deberá permanecer la finca en tan lamentable estado.

Los futuros usos de la antigua Pecuaria ya están definidos desde hace años por la normativa urbanística anulada por los tribunales. De cumplirse los planes municipales, 80.000 metros cuadrados serán destinados a la construcción de vivienda unifamiliar, 10.000 metros cuadrados serán para la nueva residencia que promueve la Cocina Económica y los restantes 20.000 metros cuadrados sobre rasante serán ocupados por un nuevo enclave del Parque Científico y Tecnológico vinculado a un nuevo centro de empresas creativas relacionadas con el mundo audiovisual, el cine, la televisión y las nuevas tecnologías de la comunicación.

Desde la concejalía de Urbanismo se aseguró ayer que la zona no sujeta a modificaciones puntuales del plan general vigente (el geriátrico y el espacio tecnológico) se ordenará mediante un Área de Ordenación Específica en la revisión del PGO que actualmente se está tramitando. También se indicó que los edificios de la antigua Pecuaria carecen de valor y de posible aprovechamiento, pese al aceptable estado de conservación de algunos de ellos.

El futuro catalogo urbanístico del municipio sólo incorporará un espacio sujeto a protección en la parte donde se localizan algunas palmeras y otras especies arbóreas. El inventario de bienes protegidos también incluirá un depósito de agua de ladrillo, de material similar al antiguo arco ornamental de la entrada que actualmente se exhibe en la esquina de una de las rotondas de la avenida de la Pecuaria.

La abandonada parcela se rodea actualmente a través del Camino de las Gardenias y el Camino de los Claveles. Y del viario interior que vertebrará esta unidad de actuación está previsto que se ocupen los promotores inmobiliarios que decidan invertir en esa zona para construir varias decenas de chalés y pareados.

Lo primero, el geriátrico

El geriátrico que la Asociación Gijonesa de Caridad levantará con el legado millonario de su benefactor Evaristo Luis Bango es presumiblemente la primera obra que irrumpirá en ese espacio de Somió. El presidente de la Cocina Económica, Luis Torres, explicó a EL COMERCIO que su propósito es poder iniciar los trabajos sobre el terreno, en un solar sin cargas de ningún tipo, a lo largo del próximo año. No en vano la asociación de beneficencia lleva más de dos años y medio esperando que el Consistorio gijonés resolviera dos procedimientos administrativos que afectaban al suelo de la Pecuaria. Uno urbanístico de recalificación de terrenos y otro de disposición jurídica de la finca, que se prolongó más allá de la salida física de los animales y equipos hacia las nuevas instalaciones pecuarias de Cenero y Deva.

La Cocina Económica deberá pagar al Ayuntamiento 1,9 millones de euros excluido el IVA y comprometerse a gestionar el proyecto asistencial durante diez años. La residencia para mayores albergará 120 plazas distribuidas en tres plantas y se dejarán en reserva 3.000 metros cuadrados para una posible ampliación futura. Torres tiene previsto reunirse antes de que finalice este mes con Alfonso Toribio, nuevo decano del Colegio de Arquitectos, para concretar el procedimiento del concurso con el que esta obra saldrá a contratación.

El desarrollo de la parte de promoción inmobiliaria depende de que mejore la situación del mercado y el nuevo enclave del Parque Científico y Tecnológico en ese área se planificará durante el próximo mandato municipal, según indicó recientemente el concejal de Promoción Económica e Innovación, José María Pérez.