Clase magistral de Kenji Uematsu

Los alumnos del gimnasio Óscar Fernández disfrutaron de una sesión a las órdenes del ex judoka olímpico español

SANTY MENORAVILÉS.
Kenji Uematsu en un momento de la clase que impartió ayer en Avilés. ::                             ADRI QUINTANA/
Kenji Uematsu en un momento de la clase que impartió ayer en Avilés. :: ADRI QUINTANA

El mayor de los hermanos Uematsu, el vasco de origen japonés Kenji, ofreció ayer una clase magistral en la Academia de Actividades Deportivas Óscar Fernández, ex compañero y amigo desde hace años. «Mi visita se debe a la gran amistad que mantengo con Óscar desde hace tiempo. Resido en Barcelona y me es complicado venir a verlo, pero estoy de vacaciones no he dejado escapar la oportunidad y, ahora que ha abierto un gimnasio, es un placer poder ayudarlo», explicó el que fue campeón de Europa de peso extraligero.

La lección ofrecida por Kenji comenzó a las ocho de la tarde ante las miradas expectantes de los alumnos, para los que fue un sueño contar con la presencia de un judoka de la talla de Uematsu. «La verdad es que me llena mucho enseñar. Tras dejar la competición la temporada pasada he comenzado a dar clases en Barcelona, por lo que no es nada nuevo para mí hacerlo aquí», aseguró el deportista.

En relación a la calidad de los jóvenes judokas españoles, Kenji no tiene dudas: «El panorama no ha cambiado. No somos muchos los que practicamos este deporte, pero aun así es difícil triunfar. La clave es la constancia, el trabajo y el espíritu de sacrificio. De los que empezaron cuando yo muy pocos llegaron arriba», aunque, a diferencia de otros deportes minoritarios, el judo «da para vivir si eres internacional, pero sin lujos. Como cualquier trabajador, tienes que pagar tu hipoteca», se sinceró el judoka.

Aunque es la primera vez que Kenji acude al recién inaugurado gimnasio avilesino, es muy probable que vuelva, «ya que, salvo que me sea imposible por temas de trabajo, Óscar podrá contar conmigo siempre que quiera».

Si bien su aparición de ayer ha sido un caso extraordinario, es habitual que la academia avilesina acoja a ex profesionales y amateurs del mundo del judo. No en vano, el campeón del mundo en el Masters de veteranos disputado el pasado mes de mayo en Budapest, el avilesino Raúl García, acude día a día a entrenarse en el gimnasio. «Tras unos años dando clase de Educación Física en Badajoz, este verano he vuelto a mi ciudad, y no hay mejor lugar para practicar este deporte en Avilés que aquí», confesó.

Uematsu vuelve hoy a Barcelona con un gran sabor de boca, tanto «por volver a ver a un viejo amigo como por poner mi granito de arena en la formación y el desarrollo de los jóvenes judokas que se entrenan con Óscar. En mis tiempos de junior no teníamos oportunidades como esta».

Kenji Uematsu dejó la competición la pasada temporada a la edad de 33 años con un oro en los campeonatos de Europa de Bucarest 2004 y un quinto puesto -diploma olímpico- en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 en su haber.