«En el año 2040 se podría contar con una base humana permanente en la Luna»

«El mayor problema es conseguir el dinero; lo normal sería que se construyese con una colaboración internacional» Abigail Calzada Estudiante de la Universidad de Oviedo e investigadora sobre la exploración lunar

FERNANDO DEL BUSTOAVILÉS.
Abigail Calzada Díaz explicó en LA VOZ DE AVILÉS su experiencia en el programa Erasmus en Holanda. ::
                             MARIETA/
Abigail Calzada Díaz explicó en LA VOZ DE AVILÉS su experiencia en el programa Erasmus en Holanda. :: MARIETA

Abigail Calzada Díaz tiene la cabeza en la Luna. Dicho en el mejor sentido de la expresión. Y es que esta avilesina de 26 años inicia ahora el quinto curso de Geológicas después de vivir el pasado año académico en Holanda, gracias al programa Erasmus que le permitió estudiar en la Universidad Libre de Amsterdam e investigar sobre la exploración espacial, en general, y la lunar, en particular. El próximo 28 de septiembre presentará en Praga una ponencia sobre la evolución de los habitáculos espaciales en el transcurso de la 61 edición del Congreso Internacional de Aeronáutica, un trabajo donde contó con el apoyo de la Agencia Espacial Europea, en concreto del profesor Bernard Foing.

-¿Cómo empieza su inquietud por estudiar la Luna?

-Desde pequeña siempre me atrajo. Con nueve años tenía un telescopio. Me planteaba estudiar Astrofísica, pero no se imparte en Asturias. Y, en el Instituto, las Matemáticas y la Física se me daban mal. Así que me decanté por estudiar Geología, que me parece mucho más divertida.

-¿Y ya pudo estudiar la Luna?

-No, fue en Holanda, cuando realicé el Erasmus en la Universidad Libre de Amsterdam. Fue una casualidad.

-¿Por qué?

-Al solicitar el Erasmus, mi primera opción era Cardiff. Ya lo conocía porque dejé de estudiar la carrera unos años para trabajar en el Reino Unido y mejorar mi inglés. Era mi primera opción cuando solicité participar en Erasmus, pero no me seleccionaron. Mi segunda opción era Holanda. Al llegar, en la Facultad vi que había una asignatura de 'Ciencias Planetarias'. No lo dudé y la escogí. En Oviedo se orienta todo hacia la Minería y la Geotecnia.

-¿Cómo fue la experiencia en Holanda?

-La Universidad es totalmente diferente a la educación en España. Se fomenta más la investigación y la propia participación de los alumnos. En ocasiones, las preguntas en las clases son respondidas por otros compañeros. En los trabajos se fomenta un pensamiento más crítico y participativo.

-¿Le resultó fácil asumir el cambio?

-Era algo que nunca había hecho. Allí es habitual hacer tesis de grado, de ciclo, presentaciones en clase. Al ser estudiante de Erasmus no sabía si tenía que hacer una investigación. Me ofrecieron realizar un proyecto sobre la exploración en la Luna, desde los primeros exploradores en el programa Apolo hasta el trabajo sobre la futura base lunar. Esta investigación me permitió conocer a Bernard Foing, un científico de la Agencia Espacial Europea, y poder colaborar con ese organismo. Este trabajo lo presentaré en Praga, en el Congreso Internacional de Aeronáutica. También se llevó a la Conferencia Mundial sobre la Luna y en la asamblea del Comité para la Investigación Espacial, celebrada el pasado julio en Bremen. Foing me prestó un gran apoyo, al igual que la Agencia Espacial Europea.

-¿Por qué?

-Se quiere fomentar la incorporación de jóvenes investigadores. Los que trabajan allí actualmente ven que no se incorporan nuevos investigadores y es necesario preparar un relevo generacional. Es una investigación a largo plazo. La exploración espacial se planifica con mucho tiempo.

-¿Resulta complicado iniciarse en la investigación?

-No. Estoy muy entusiasmada y he contado con un gran respaldo de Foing. También me ayudó mucho los conocimientos que tenía de inglés.

-¿Para cuando una base lunar?

-Una base permanente se podría construir para el año 2040. El mayor problema es el dinero. Lo normal será que se construya con una colaboración internacional, como la Estación Espacial. Ya se conoce la zona más adecuada. Ahora hay que estudiarla con el máximo detalle. El siguiente paso será enviar expediciones de robots para preparar la base permanente. Foing incluso ya piensa en una pequeña ciudad.

-¿Qué aportaría esa presencia en la Luna a la humanidad?

-La primera base sería científica. Al carecer de atmósfera ofrece condiciones ideales para la investigación astronómica y se plantea construir un observatorio en su cara oculta, porque ofrece unas condiciones muy buenas. Y, por su menor gravedad respecto a la Tierra, puede ser una base para misiones a Marte o a asteroides. Cuenta con recursos como helio o hidrógeno que se podrían aprovechar. Además de la propia investigación sobre la Luna. Su cara oculta es diferente a la visible: menos mares, muchos más cráteres, otro tipo de rocas, una corteza mucho más antigua... Hay muchos temas para investigar.

-¿Es viable la explotación económica del satélite?

-Existen recursos, pero no es un tema que se analice en exceso. Particularmente, me da miedo. La explotación económica debería correr a cargo de empresas privadas y su principal preocupación es lograr beneficios. Y, a lo largo de la historia, no siempre ha sido lo mejor para la humanidad.

-¿En qué más colaboró con la Agencia Espacial Europea?

-Trabajé con otros estudiantes y profesores en diferentes proyectos. Junto con Delpine Van Vynckt, de la Universidad Católica de Lovaina, presenté una comunicación en al asamblea científica del Comité para la Investigación Espacial sobre la aplicación de las investigaciones en el desierto de Utah para la exploración de Marte. También participé en un taller organizado por la artista española Alicia Framis por la Moon Academy para diseñar aspectos de la vida humana en una futura colonia lunar.

-¿Cómo fue la experiencia?

-Muy divertida y, al tiempo, estresante. Planteamos una estructura muy básica para la futura base lunar. Resultó complicado trabajar con los artistas. Su mentalidad es totalmente diferente a los científicos. Sus ideas eran más abstractas, se preocupaban por cuestiones de filosofía y se fijaban menos en las cuestiones materiales. Sin embargo, para los científicos nuestra prioridad era saber cómo se podía construir y aprovechar los recursos existentes. También se abordan otras cuestiones como la psicología del colectivo o la habitabilidad.

-¿Y su futuro?

-Este curso quiero terminar Geología en Oviedo. Me gustaría seguir investigando sobre la exploración en la Luna. Y también en un campo más tecnológico que científico.

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