Una presencia que deja huella

Las representaciones se expondrán en los jardines del Museo del Jurásico de Asturias y acercarán este tesoro prehistórico a todo tipo de visitantes Las icnitas de dinosaurio de los yacimientos de La Griega y Tereñes tendrán réplicas

:: ANDREA INGUANZOCOLUNGA.
García Ramos supervisa los trabajos de limpieza de las huellas antes de comenzar con los moldes que servirán para hacer las réplicas. ::                             N.A./
García Ramos supervisa los trabajos de limpieza de las huellas antes de comenzar con los moldes que servirán para hacer las réplicas. :: N.A.

Hay veces que el hombre debe ayudar a la historia para que no se pierdan algunos detalles naturales de gran importancia. Eso es lo que han pensado los responsables del Museo del Jurásico de Asturias (Muja) que ayer comenzaban los trabajos para realizar las réplicas de las icnitas de saurópodos que se conservan en la playa colunguesa de La Griega y los acantilados de Tereñes, en Ribadesella. Éstas réplicas serán expuestas como una valiosa pieza más junto al museo. El proyecto, que está subvencionado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología y el Ministerio de Ciencia e Innovación, lo firmará Adolfo Cuétara, que es también el autor de las maquetas de dinosaurios que se encuentra actualmente en los jardines del museo colungués.

Alrededor de las once de la mañana comenzaban ayer las tareas de limpieza en el yacimiento de La Griega, un trabajo costoso debido a las condiciones climatológicas de las últimas semanas. Arena, hojas secas y barro se convirtieron en una mezcla contra la que fue complicado luchar, «de haberlo sabido hubiéramos traído más mano de obra», bromeaba la investigadora del Muja Laura Piñuela. Una vez que el pequeño equipo de trabajo consiguió acondicionar la zona se procedió a preparar los materiales con los que se realizó, en primer lugar, el molde de las huellas, que más tarde servirá para conseguir las réplicas exactas de las mismas.

Éste molde se realizará con una silicona de gran calidad, «es un material costoso pero que da muy buenos resultados», explicó Cuétara. En total de este mismo producto serán necesarias dos capas, una primera más gruesa y otra, reforzada para su total adherencia, bastante más fina. Una vez aplicadas ambas manos se aplicará una tercera, esta vez de espuma de poliuretano y fibra de vidrio, «es necesario un material más rígido que recuerde mejor las diferentes formas de las icnitas», detalló el experto. El director científico del Muja, José Carlos García Ramos, se acercó a los acantilados para comprobar la evolución de los trabajos. «Ésta es una iniciativa muy importante, tanto para acercar a los visitantes los tesoros jurásicos de la costa oriental asturiana, como para evitar que se puedan perder yacimientos como este, que corren un riesgo evidente de desaparecer por la dinámica del propio acantilado», explicaba el científico a pie de playa. Cabe recordar que éstas huellas de La Griega son consideradas las más grandes del mundo de su categoría, junto a otras recientemente halladas en Francia que aún están estudiándose. Las réplicas pronto estarán colocadas en su nuevo emplazamiento unas marcas que recuerdan lo insignificantes que somos al echar la vista atrás hacia lo que fue otra era.