Celtas Cortos aprueba con nota

La Bombilla se llenó de gente horas antes durante la actuación de Willy Naves y Ojos de BrujoUnas 3.500 personas asisten al concierto que la banda vallesoletana ofreció en Llanes

ANA MORIYÓN AMORIYON@ELCOMERCIODIGITAL.COMLLANES.
El grupo vallesoletano Celtas Cortos se entrega al público durante el concierto celebrado en la noche del sábado. ::
                             NEL ACEBAL/
El grupo vallesoletano Celtas Cortos se entrega al público durante el concierto celebrado en la noche del sábado. :: NEL ACEBAL

Faltaban apenas quince minutos para las dos de la mañana cuando Celtas Cortos se subió al escenario del recinto de La Bombilla. El grupo vallesoletano comenzó su espectáculo con Breizh Positive, una de las canciones instrumentales incluidas en su nuevo trabajo 'Introversiones'. Luego, y sin mediar palabra, la banda comenzó el esperado repaso por sus inicios y se metió al público en el bolsillo con 'Ya está bien', del álbum 'Cuéntame un cuento', con el que se dio a conocer en 1991. Era una premonición de lo que sería el concierto, al que acudieron cerca de 3.500 personas. Un toma y daca de sus mayores éxitos entremezclados con las nuevas propuestas de su último disco, basado en las influencias de sus primeros álbumes a través de versiones del propio grupo y adaptaciones de canciones de otras bandas.

Tras las tres primeras canciones, Jesús Cifuentes, cantante y fundador del grupo, se dirigió al respetable ya totalmente entregado. «¡Buenas noches Llanes!. Por fin, después de tantos años de oposiciones, las hemos aprobado y hemos conseguido estar en este festival de 'Llanes al Cubo'. ¡Salud y a disfrutar!», gritó. Lo cierto es que Celtas Cortos no sólo aprobaba las oposiciones para estar en la capital llanisca, sino que lo hacía con nota ante un público caldeado ya por las actuaciones anteriores a cargo de Willy Naves y Ojos de Brujo.

El grupo dejó lo mejor de si sobre el escenario llanisco. Su música rock de influencias celtas hizo que el público rescatara de la memoria algunos de sus temas más conocidos como 'Gente distinta' o las letras reivindicativas de sus míticos temas 'El Emigrante' y 'Tranquilo majete'. La Bombilla vibraba con el instrumental 'Beni's Reel' y se venía arriba con las canciones más esperadas por todos los presentes: '20 de abril' y 'Cuéntame un cuento'. En aquel momento, «la noche» en Llanes, ya lo decía la canción, «está que arde».

Tras el subidón de éxitos, Jesús Cifuentes se dirigió al público para recordar a «la gente que vamos perdiendo por el camino» como José Antonio Labordeta o más recientemente el sindicalista Manuel Camacho. En su recuerdo dio paso al tema 'Tú eres el mejor', de su penúltimo álbum '40 de abril' (2008), y de nuevo una propuesta instrumental, 'Alquimista', serviría como intermedio para continuar con el rosario de éxitos de esta banda, que suma ya 16 álbumes y ha vendido más de dos millones de copias.

Con los puños del respetable alzados al cielo y tarareándola de principio a fin, Celtas Cortos hacía sonar el temazo 'La senda del tiempo' del álbum 'Gente Impresentable' (1990) y, tras él, regresaba al siglo XXI con el primer sencillo de su último disco, 'El blues del pescador', una versión de 'The fisherman's blues' de la formación folk Waterboys.

Comenzaba entonces la cuenta atrás del concierto más esperado de la noche del sábado y Jesús Cifuentes presentaba uno a uno a sus compañeros de viaje para finalizar la actuación con 'Polkoyster' y 'Fiesta', una adaptación del grupo punk rock The Pogues que también recogen en su último disco. Aunque desaparecían del escenario con un «¡Salud, anarquía y hasta siempre!», nadie se creyó el farol. Llegaban las tres de la mañana pero tocaba atrasar una hora al reloj y Celtas Cortos volvía al ruedo. Tras más de una hora y media de concierto, la banda se despedía en los bises y ya definitivamente con 'Retales de una vida' y 'No nos podrán parar'. Nadie pudo hacerlo.

Apenas quedaron entradas a la venta para ver el concierto. Pero el mérito no fue sólo de los Celtas Cortos. Antes, animando el ambiente desde las diez de la noche, se habían subido al escenario Willy Naves, artista de raíces llaniscas, y el conjunto catalán Ojos de Brujo, caracterizado por la fusión del flamenco con otros estilos musicales como reggae, hip hop, rock y otras variedades de música electrónica que dan forma a temas ya muy conocidos como 'Todos mortales', 'Sultanas de mercaillo', 'Na en la nevera' o 'Tantas flores'. Marina Abad, vocalista del grupo, reconoció que Llanes era el segundo escenario asturiano que pisaba la formación, creada en 1996, pero dio buena cuenta de sus conocimientos sobre su bebida por excelencia. «Queremos sidra. Más sidra», pedía constantemente entre tema y tema, para finalmente solicitar que un «aborígena asturiano» se la sirviera. En agradecimiento, se atrevió con el 'Asturias Patria Querida'.

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