«Lo que hicieron los controladores es un acto de sabotaje»

Francisco Bastida, profesor de Derercho Constitucional, ofrece en Piedras Blancas una visión republicana de la Constitución

J. F. G.PIEDRAS BLANCAS.
Francisco Bastida, ayer. ::                             A. Q./
Francisco Bastida, ayer. :: A. Q.

Profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Oviedo, miembro del equipo redactor el Estatuto de Autonomía del Principado y director del Observatorio Autonómico Asturiano, Francisco Bastida ofreció ayer una visión republicana de la Constitución Española.

La carta magna «es susceptible de diferentes interpretaciones», aclaró a los asistentes a la charla que pronunció en la Casa de Encuentros de la Mujer de Piedras Blancas, organizada por el Ateneo Republicano de Castrillón. Su título, 'La Constitución Monárquica de 1978'.

Bastida se refirió en primer lugar a la «deficiencia» que, a su juicio, presenta «desde un punto de vista demócrata» la Constitución, «al establecer la monarquía como provisión de la Jefatura del Estado». A partir de ahí, centró su ponencia en «la visión republicana de la democracia, que se concreta en la obligación que la Constitución impone a los poderes públicos de remover los obstáculos que dificultan la plena igualdad y libertad de los ciudadanos».

Bastida habló de discriminación positiva y de protección de grupos vulnerables, «como pueden ser las mujeres, los homosexuales o las personas que necesitan la ayuda de dependencia». Según manifestó, el documento sobre el que se organiza el Estado «confiere a los poderes públicos herramientas para paliar estas situaciones».

También se esforzó en discernir lo que calificó de interpretación liberal o republicana de los derechos fundamentales. En el primer caso, se realiza «desde una perspectiva subjetiva», entendiendo los derechos como «propios del individuo», mientras que la concepción republicana «considera que esos derechos han de desarrollarse desde una política colectiva, no individual».

Bastida utilizó como ejemplo la libertad de expresión. «El republicanismo no admitiría la telebasura. La libertad de expresión no es para eso. Si usted quiere una concesión, tiene que utilizarla para favorecer la cultura de la ciudadanía, no para perjudicarla», añadió.

Por último, se refirió a la decisión del Gobierno de declarar el estado de alarma en los aeropuertos españoles. «La medida me parece perfectamente constitucional y proporcionada a la situación creada. Lo que hicieron los controladores aéreos fue un sabotaje, un paro salvaje, no una huelga. La decisión de decretar el estado de alarma ni vulnera ni restringe ningún derecho fundamental», concluyó Francisco Bastida.