Los obispos presentan una nueva traducción de la Biblia que unifica los textos

EFEMADRID.
Martínez Camino, con la nueva edición de la Biblia. ::
                             EFE/
Martínez Camino, con la nueva edición de la Biblia. :: EFE

La Conferencia Episcopal Española presentó ayer una nueva traducción de la Biblia, la nueva versión oficial que servirá para unificar los textos de uso litúrgico y educativo, y supone un «acontecimiento eclesial, cultural y exegético».

Trabajando a partir de los originales en arameo, hebreo y griego, la traducción ha sido realizada por un equipo de 24 especialistas, sometida a un trabajo de revisión literaria y «experimentación litúrgica», y al estudio de unos 40 obispos. El nuevo texto es «fruto de un pausado y esmerado trabajo en el que han intervenido muchas personas en verdadera colaboración sinfónica», detalló el secretario general de la CEE, el asturiano Juan Antonio Martínez Camino.

Con casi 2.200 páginas, el libro incluye introducciones a la Sagrada Escritura, citas de textos paralelos, mapas, más de 6.000 notas de expertos y un índice litúrgico.

La tirada inicial de 20.000 ejemplares que ya está en las librerías a un precio de 26 euros (37 euros en tela) es un «regalo de Navidad barato y excelente», ha subrayado Martínez Camino, quien ha precisado que esta nueva traducción no excluye traducciones anteriores.

Martínez Camino ha subrayado que esta nueva traducción supone un «acontecimiento histórico» y cultural ya que «sin la Biblia no se puede entender en toda su amplitud la cultura española ni la occidental».

Sin ella, «sería imposible dar razón de las innumerables manifestaciones del espíritu humano que se han volcado y expresado en la literatura, la pintura, la escultura, la arquitectura, el urbanismo, el cine, la fotografía y la música». El portavoz de la CEE también subrayó que la traducción ha cuidado especialmente la ortografía, prosodia y estilo, y ha sido realizada con tres criterios en mente: respeto al original, adaptación al «genio de la lengua española» y consideración del carácter específicamente sagrado del propio texto de la Biblia y del uso litúrgico al que está destinada.

A partir de ahora, será exactamente la misma traducción del texto bíblico la que se proclame en la celebración de la misa y en los demás sacramentos, la que se cite en los catecismos y las publicaciones eclesiales, y la que utilicen las comunidades, grupos o personas» para el estudio y meditación de la Biblia.