Pedro Martino, en busca de la «felicidad»

El popular y premiado chef ovetense abre el Naguar, un local que dice vende «bienestar»

ANA SALAS
Pedro Martino, ayer en su nuevo restaurante. ::                             MARIO ROJAS/
Pedro Martino, ayer en su nuevo restaurante. :: MARIO ROJAS

Pedro Martino, el chef que llevó una estrella Michelin a Oviedo, vuelve al panorama gastronómico. Atrás queda El Cabroncín de Lugones, de donde salió para abrir ese pequeño restaurante que tantos éxitos le brindó y más de un quebradero de cabeza: L' Alezna de Caces. Después llegó L' Alezna Tapas en Montecerrao y ahora, tras varios intentos, abre las puertas del Naguar, que en llingua significa aguarse la boca a la vista u olor de algún manjar.Y eso es lo que pretende desde hoy en la avenida de Galicia de Oviedo, donde ha dado un salto más. «Del extrarradio al meollo», dice poco antes de la inauguración. «Naguar es un concepto moderno, urbanita, actual, económico y divertido donde queremos dar felicidad, bienestar», explica sonriente, vestido de cocinero con una camisa en la que lleva escrito su nombre y el del local. Ofrecerá desde «grandes éxitos» como espuma de pote asturiano, ensalada de espinacas con espárragos trigueros y cristales de miel, croquetas de picadillo a callos, patatas bravas o «una hamburguesa bien hecha». Eso para la comida o la cena, pero también preparará desayunos y servirá «la primera copa o el cóctel de la noche». Estará abierto desde las siete de la mañana. Martino habla por teléfono, corta unas rodajas de pan, pide unos dientes de ajo machacados y «da el punto de sal» necesario a lo que prepara en una cocina a la vista de todos. Casi se le ve desde la calle. A la entrada, unos sillones y después una larga barra para llegar al comedor donde están distribuidas 14 mesas. Todas iguales salvo una: redonda bajo una llamativa lámpara. «En esa», señala, «quizá hagamos algo gastronómico». De momento, Martino, se olvida de la estrella Michelin que cerró con L' Alezna y abre una nueva etapa. Diferente aunque «igual de creativa porque para hacer cocina creativa no hace falta trabajar con langosta. Aquí será cocina creativa pero con productos modestos; de andar por casa, pero bien ejecutados».