La Semana Negra divide a los estudiantes

La universitarios de la Politécnica realizará una encuesta entre sus compañeros «en breve»

E. MONTES GIJÓN.
Iván Allende, Jesús Sanjurjo y Rubén Menes, antes de reunirse con los concejales de su partido Sariego y José María Pérez. ::                             PAÑEDA/
Iván Allende, Jesús Sanjurjo y Rubén Menes, antes de reunirse con los concejales de su partido Sariego y José María Pérez. :: PAÑEDA

Si la pretensión del presidente del Consejo de Estudiantes de la Universidad de Oviedo con la escenificación en el Ayuntamiento de su respaldo a la celebración de la Semana Negra en el campus era «dar por zanjada la problemática», Rubén Menes se equivocó. La fotografía del propio Menes, acompañado por su vicepresidente Iván Allende Toraño y por su vicesecretario de Relaciones Institucionales, Jesús Sanjurjo Ramos, cerrando con un apretón de manos el apoyo institucional de los estudiantes a la instalación de la Semana Negra en el campus, no sólo no ha acallado nada, sino que ha vuelto a sacar a la luz la falta de respaldo a la voz de Menes.

Fuertemente cuestionado en el seno del propio órgano estudiantil, lo que llevó a que su candidatura perdiera las elecciones a la Mesa del Claustro frente a miembros del propio Consejo, la decisión de Rubén Menes de sellar con los concejales socialistas José María Pérez y José Manuel Sariego la pax estudiantil universitaria sobre el punto que más tensión ha generado entre la Universidad y el Ayuntamiento, ha hecho que 16 de los 45 miembros del Consejo de Estudiantes hayan desautorizado a su presidente.

En un comunicado firmado por representantes estudiantiles de las facultades de Medicina, Derecho, Formación del Profesorado y Educación, Biología, Economía e Informática, además de un representante en la Junta de Gobierno de la Universidad de Oviedo, el 35,5% de los miembros del Consejo de Estudiantes mantienen que «es inaceptable que Rubén Menes se pronuncie sobre la Semana Negra sin haber consultado al órgano de decisión de los estudiantes, que es el Pleno del Consejo de Estudiantes».

En ese sentido, los firmantes precisan que forman parte de «todos los órganos de dirección» de la Universidad de Oviedo: Consejo de Gobierno, Consejo Social y Claustro. Y abundan en que «la decisión del presidente y de sus secretarios responde a otros intereses, pues en ningún momento Rubén Menes informó al Pleno del Consejo de esta decisión ni fue votada por los representantes electos de los estudiantes de la Universidad de Oviedo. Pero esta cuestión no nos coge por sorpresa, porque esta forma de actuar unipersonal y unilateralmente de Rubén Menes es una constante de su mandato al frente del Consejo».

«No nos consultó nada»

En ese mismo punto coincide la delegación de alumnos de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón, que calificó de «sorprendente» el anuncio del Consejo de Estudiantes, «porque no nos consultó para nada en este asunto que atañe especialmente al campus de Gijón. Estamos esperando a hablar con ellos, para ver qué explicación nos dan. Lo que es seguro es que nosotros no compartimos el criterio del Consejo de Estudiantes».

Y Lucía Suárez, estudiante de Industriales y portavoz en este caso de la Delegación de Alumnos de la Escuela Politécnica, adelantó: «Vamos a preguntar a todos los alumnos qué es lo que quieren. Vamos a repartirles una encuesta sobre si quieren o no la Semana Negra en el campus y esa será su verdadera opinión».

Tampoco son muy amables los miembros críticos del Consejo de Estudiantes con la figura de Rubén Menes, de quien aseguran que «un presidente que tiene inmerso al órgano del Consejo en un procedimiento de reclamación judicial debido al impago por una espicha universitaria, no está legitimado para tomar decisiones sobre el futuro de los estudiantes y de la Universidad de Oviedo».

La polémica llegó también al Ayuntamiento, a través del Partido Popular. Más en concreto, a través de Nuevas Generaciones. Su presidente en Gijón, David González Medina, fue especialmente crítico, claro y contundente al calificar el encuentro del lunes de «auténtica pantomima, tomadura de pelo y paripé». Lo dice González por varios motivos. En primer lugar, porque considera que los tres miembros del Consejo de Estudiantes que acudieron a la cita «no representan a todos los estudiantes», porque muchas asociaciones juveniles no forman parte de éste, «y hay muchas otras que, perteneciendo, no se sienten representadas».

Los tres, socialistas afiliados

Dicho esto, las críticas derivaron a cuestiones más personales. Porque «los tres que vinieron a la reunión (Rubén Menes, Jesús Sanjurjo e Iván Allende) tienen bastante cara al decir que hablan en nombre de los estudiantes. Los tres son militantes de Juventudes Socialistas». Concretamente, Menes milita en Avilés, Sanjurjo en Gijón y Allende en Piloña. Pero hubo más: «Es de especial gravedad el caso de Jesús Sanjurjo Ramos, hijo de Pedro Sanjurjo (concejal de Urbanismo) y María José Ramos (consejera de Presidencia), sobrino de Santiago Martínez Argüelles (concejal de Hacienda y candidato a la Alcaldía) y de Carmen Sanjurjo (senadora). Se ve que la saga continúa. Papá se va del Ayuntamiento, pero sigue el hijo».

Jesús Sanjurjo se llevó, sin ninguna duda, la peor parte de las declaraciones de David González, quien se refirió al joven en varias ocasiones como «hijísimo y sobrinísimo» durante la rueda de prensa que ofreció en el Ayuntamiento. Pero no se libró de las críticas tampoco Menes, quien «estaba escondido desde hace tiempo porque debe explicaciones sobre la transparencia económica del Consejo de Estudiantes».

El presidente de Nuevas Generaciones, con verbo rápido y cortante, recordó el rechazo frontal que muchas asociaciones estudiantiles de la Universidad de Oviedo, además de profesores y el propio Rectorado, han expresado ante la Semana Negra. «Que ahora vengan tres personas de Juventudes Socialistas a decir 'polémica zanjada', es la esencia de la pantomima, de la tomadura de pelo y del chiringuito que los socialistas tienen montado en Gijón».

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