Un monolito evoca la memoria de los enterrados en El Pinar de Salinas

Inaugurado ayer, es el primero de los que está previsto instalar en las fosas comunes vinculadas a la represión franquista

J. F. GALÁNSALINAS.
Ángel González, Ángela Vallina y Noemí Martín descubren la placa. ::
                             MARIETA/
Ángel González, Ángela Vallina y Noemí Martín descubren la placa. :: MARIETA

El Pinar de Salinas es hoy en día un área de recreo, un lugar próximo a la playa al que, especialmente en verano, acuden muchas personas a disfrutar del sol y de las barbabacoas, a hacer deporte o simplemente a dar un paseo. No todos saben que bajo sus pies hay una fosa común en las que descansan los restos mortales de un número indeterminado de personas cuya identidad no se conoce con certeza. Desde ayer, un pequeño monolito reivindica su memoria y recuerda que no hace tanto tiempo, durante la Guerra Civil Española (1936-1939), allí se pasó por las armas a muchas personas contrarias al régimen que acababa de instaurarse.

Era un lugar idóneo, apartado del núcleo urbano y al mismo tiempo, a no más de seis kilómetros de la Casa de Pedregal, el lugar en el que las fuerzas represoras del Ejército Nacional instalaron su cuartel general nada más entrar en Avilés, en octubre de 1937. Para muchos, su nombre evoca represión, tortura y muerte.

La Brigada de Investigación y Vigilancia recluía allí a los sospechos de colaborar con la República, y fueron pocos los que pudieron contarlo. Tras los interrotagorios, la mayoría de los cautivos eran trasladados a lugares como el Pinar de Salinas para enfrentarse a un pelotón de ejecución, sin juicio y a ser posible, sin dejar rastro. Había que borrarlos del mapa, literalmente. Según algunas fuentes, la cifra de represaliados en la comarca de Avilés ronda las 300 personas, aunque no todas están bajo la arena de El Pinar. También se han identificado fosas comunes en otros lugares, como La Lloba, un pequeño núcelo rural situado muy cerca de Salinas.

El monolito inaugurado ayer lleva inscrita una placa en la que se lee lo siguiente: «Memoria Democrática d'Asturies. Fosa del Pinar de Salinas. En reconocimiento a los que perdieron su vida por la libertad y la democracia».

Uno por fosa

Es el primero que se instala en Asturias, y no será el último. A partir de ahora, las fosas comunes se irán señalizando con un motivo similar. Según los datos de un estudio elaborado por la Universidad de Oviedo, hay 353 enterramientos vinculados a la represion franquista, aunque no todos en fosas comunes. La cifra también incluye las inhumaciones individuales en cementerios.

La consejera de Bienestar Social, Noemí Martín, el viceconsejero, Ángel González, y la alcaldesa de Castrillón, Ángela Vallina, fueron los encargados de descubrir la placa, retirando la bandera preconstitucional, con los colores de la II República, que la cubría.

Martín explicó que «Asturias se convierte en la primera comunidad autónoma que pone en marcha un Plan de Identificación en el marco del desarrollo de la Ley de Memoria Histórica». Con esta iniciativa, «pretendemos recordar la memoria de aquellas personas que perdieron su vida luchando por la democracia en este país», concluyó la consejera de Bienestar Social.

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