El corazón del HUCA empieza a latir

Dos estudiantes de Medicina irrumpieron por sorpresa cuando Areces se dirigía al público. Protestaban por la segregación de la Facultad en La Cadellada Ante más de 500 personas ayer se presentó otra nueva zona del futuro hospital, la del atrio

Los asistentes a la presentación de la nueva zona que comunica el edificio de hospitalización con el bloque de quirófanos pudieron recorrer parte de las instalaciones de La Cadellada. En la imagen, un grupo de personas en uno de los boxes de la futura UCI. ::                             JESÚS DÍAZ/
Los asistentes a la presentación de la nueva zona que comunica el edificio de hospitalización con el bloque de quirófanos pudieron recorrer parte de las instalaciones de La Cadellada. En la imagen, un grupo de personas en uno de los boxes de la futura UCI. :: JESÚS DÍAZ

Nueva presentación en el HUCA. Tras la celebrada hace diez días en el área ambulatoria, ayer tuvo lugar la segunda puesta en escena de La Cadellada. En este caso se trataba de dar a conocer ante las más de 500 personas convocadas, la zona del atrio, una especie de gran patio interno que comunica el bloque de quirófanos, partos y radiología con el edificio de hospitalización. Cuando el HUCA eche a andar -algo que no se prevé hasta junio de 2012-, este espacio será el que pacientes y familiares podrán utilizar para desconectar y tomarse un respiro mientras aguardan por una intervención o por una consulta. «Es la zona más urbana del hospital», explicaba ayer el gerente del hospital, Mario González.

El presidente del Principado fue el encargado de abrir el acto al que estaba invitado el ex consejero de Salud, Francisco Sevilla, que en el año 2002 fue el encargado de poner en marcha el proyecto de construcción de La Cadellada, que fue adjudicado a la opción presentada por los arquitectos Juan Navarro Baldeweg y Ángel Fernández Alba. Vicente Álvarez Areces inició su intervención asegurando que el del HUCA «es el gran proyecto de la democracia asturiana» y «la obra más importante a la que me he enfrentado en mi vida». Antes de que la presentación comenzara, pasadas las cinco de la tarde, a Areces le esperaba a la puerta de La Cadellada un grupo de militantes de la Corriente Sindical de Izquierda que protestaba por lo que consideran «un despilfarro millonario». Sus pancartas rezaban: «No estamos para inauguraciones». Criticaban el serial de presentaciones que el Principado celebrará en torno a La Cadellada a lo largo de este mes y de las que aún penden otras tres convocatorias: la de Silicosis -a la que asistirá la ministra de Sanidad-, la del área de Docencia y la de los nuevos accesos.

Pero la de la CSI no fue la única nota discordante ante los más de 500 invitados que con su presencia arroparon esta segunda puesta de largo en La Cadellada. Dos estudiantes de Medicina lograron sorprender a los asistentes y también a los organizadores. Cartel en mano se lanzaron por el pasillo que había entre las sillas reservadas al público y protestaron por la carencia de un campus de Ciencias de la Salud junto al HUCA. Y es que el nuevo complejo hospitalario echará a andar sin edificio de Facultad de Medicina, lo que obligará a los estudiantes a desplazarse a diario desde El Cristo, donde se ubica el actual edificio universitario, a La Cadellada, donde tendrán lugar las prácticas y las clases de los cursos más avanzados. La protesta estudiantil no llegó a mayores ya que los dos universitarios fueron rápidamente evacuados por agentes de seguridad.

Hospital tendido al Sur

Al igual que lo hiciera una semana atrás durante la presentación del edificio ambulatorio, al que definió como «el ala Oeste del HUCA», el consejero de Salud volvió a optar por la metáfora. Ramón Quirós definió la zona del atrio y del área tecnológica que le acompaña como «el corazón tendido al Sur». En su opinión, este espacio -que divide el área hospitalaria de la área más técnica- «es la parte del corazón que bombea y que lleva la sangre hacia la zona Norte, la más fría pero también la relacionada con el conocimiento», dijo.

En esta ocasión el público pudo recorrer parte de las instalaciones y conocer algunos de los quirófanos en los que se practicarán más de 16.000 intervenciones programadas al año, además de otras 5.000 de carácter urgente. El edificio de hospitalización, que no está incluido en el serial de presentaciones, dispondrá de 1.069 camas distribuidas en 580 habitaciones. Prevé recibir más de 40.000 ingresos al año.

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