«La moderación salarial debe ser una obligación»

«Antes se devaluaba la moneda y casi de forma inmediata se restablecía la competitividad, pero ahora eso ya no se puede hacer». Tras la reflexión, llegó la doctrina. «La moderación salarial está entre nuestras principales obligaciones de futuro; es básica y clave». El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez incidió ayer en que los convenios se vinculan en España al IPC, a pesar de que este indicador no se comporta igual en Asturias, que en Cataluña o Madrid, como también es diferente el IPC español al alemán. «En cambio, la moneda sí es única», remarcó. Para el titular de Trabajo una fórmula seria sería saber usar la productividad para que en épocas de bonanza económica se pueda incorporar al salario, y en las malas, se transfiera al empresario para evitar pérdida de empleo. Recuerda que en España hay un pacto vigente de moderación salarial y existe la posibilidad de aplicar cláusulas de descuelgue de los convenios si la coyuntura de la compañía así lo exige. Ese pacto establece que el incremento salarial sea de entre el 1% y el 2% en 2011 y de entre el 1,5% y el 2,5% en 2012. El ministro está dispuesto a mantener las cláusulas de revisión en los convenios, siempre que se negocie sobre inflación futura. «Para recuperar la actividad y el empleo, es urgente desbloquear la negociación colectiva», aseguró.