Poca base jurídica para que la caja y sus socios paguen indemnizaciones

J. C. V.GIJÓN.

«Si hay alguna posibilidad presentaremos reclamación judicial. Eso es lo que ya están analizando nuestros asesores jurídicos». Así se manifestaron ayer fuentes de Caja de Ahorros del Mediterráneo, mientras que desde Murcia, el presidente territorial de la entidad, Ángel Martínez, señaló que el contrato «está para cumplirlo y especifica una serie de obligaciones y devociones», por lo que avanzó que CAM «hará y demandará el cumplimiento de esas obligaciones especificadas en el contrato con las respuestas que su incumplimiento conlleve, porque la CAM ha cumplido hasta el último minuto y hasta el último punto».

Fuentes consultadas, descartaron que la ruptura del SIP por parte de Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura conlleve indemizaciones, pues para que fuera efectiva la fusión estaba supeditada a que las cajas accionistas aprobasen el traspaso de sus activos a Banco Base. Explican que como esto no ha sucedido, el SIP queda sin efecto porque como tal ya no existe.

Cajastur y las otras tres cajas si hubieran tenido que pagar indemnizaciones millonarias en caso de haber abandonado el SIP de haberse culminado la fusión. Tanto la legislación como los acuerdos de integración establecían cantidades disuasorias para los accionistas que dejasen el proyecto, pues la normativa les obligaba a permanecer un mínimo de diez años.

Banco Base

Otra cosa es lo que pueda suceder con Banco Base S. A., la entidad financiera creada por los cuatro socios integrantes del SIP, que como sociedad sigue plenamente operativa y que celebrará junta de accionistas el próximo 4 de abril. En ella, estaba prevista la aprobación de los proyectos de segregación de activos de las cajas y una ampliación de capital social equivalente a los activos traspasados por las tres cajas.

Como Cajastur y las cajas de Extremadura y Cantabria se han desvinculado del SIP y por tanto del proyecto de Banco Base, la CAM sí podría exigir el pago de penalizaciones por la cesión de las acciones de sus ex socios en la entidad financiera, que algunas fuentes cifran en unos 8 millones de euros. Banco Base, por otro lado, cerró ayer su página en internet y las cuatro cajas accionistas también suprimieron un enlace a la web corporativa.