El regulador pide a los gestores de CAM que se vayan antes del rescate

Exige la dimisión del presidente y de la directora general para que el FROB inyecte más de 2.500 millones a la caja, que podría caer en manos del Banco Santander

J. C. VILLAR GIJÓN / MURCIA.
Maria Dolores Amorós y Modesto Crespo, directora general y presidente de la CAM. ::
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Maria Dolores Amorós y Modesto Crespo, directora general y presidente de la CAM. :: NEWSPHOTOPRESS

El fiasco de la fusión de CAM con Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria pasará factura a los gestores de la entidad alicantina. El Banco de España ha exigido al presidente, Modesto Crespo, y a la directora general, María Dolores Amorós, que presenten su dimisión como máximos ejecutivos como condición para que el FROB inyecte fondos en la caja y que esta pueda ser rescatada.

De acuerdo con diversas informaciones, CAM podría necesitar del orden de 2.500 millones de euros, una cifra que supondría pasar prácticamente a manos del Estado. El Banco de España sería quien se encargaría desde entonces de gestionar la caja y de buscar una solución a su futuro, que previsiblemente pasará por la venta a otra entidad.

La mayoría de los bancos españoles ya han recibido una sugerencia del supervisor. En primera instancia, el más interesado podría ser el Santander, por la complementariedad que la red de la CAM presenta con la del grupo cántabro, pero la ronda de contactos se ha extendido a BBVA, Popular, La Caixa y también a los bancos medianos como el Sabadell, propietario en Asturias de Banco Herrero.

El consejo de la caja alicantina tiene previsto reunirse hoy para tomar una decisión, tras haber formulado una solicitud inicial al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, aunque sin cuantificar la petición de capital considerado necesario, informa Colpisa.

La buena noticia la recibió CAM al cierre del mercado bursátil. La caja alicantina se atrevió a lanzar cuotas participativas, un instrumento para captar capital específico de las entidades de ahorro, que no otorgaba derechos políticos y que no interesó al resto de las entidades. Estas cuotas se negocian en el mercado continuo, y su cotización apenas cedió el 1,74% al final de la sesión, tras haber llegado a caer el 6% durante la jornada. Al cierre, el precio de estos títulos era de 6,2 euros, tras realizarse operaciones por importe de 2,6 millones de euros.

El sondeo llevado a cabo entre los bancos tropieza con las condiciones que podrían demandar estas entidades, que hicieron llegar al Banco de España la conveniencia de extender el esquema de protección de activos más allá de las cajas intervenidas. Esta fórmula es similar a la planteada por Cajastur para hacerse con CCM.