De vía de paso a núcleo urbano

Vecinos de Fuente de la Plata, Las Campas y La Florida reclaman mejoras en la zonaUrgen limitadores de velocidad, el cierre de las vías del tren y conexiones entre los barrios

IDOYA REY OVIEDO.CO@ELCOMERCIO.ESOVIEDO.
Los residentes de Las Campas y La Florida cruzan habitualmente las vías por varios puntos para evitar rodeos que a pie podrían ser de una hora, por ello piden a Feve que cierre el paso. ::                             J. DÍAZ/
Los residentes de Las Campas y La Florida cruzan habitualmente las vías por varios puntos para evitar rodeos que a pie podrían ser de una hora, por ello piden a Feve que cierre el paso. :: J. DÍAZ

Hace un siglo la zona de Fuente de la Plata sumaba tan sólo 58 habitantes. Ahora con la urbanización de La Florida y Las Campas, dos de las zonas de mayor expansión de la ciudad, llegan a los 7.000 vecinos. Sin embargo, los barrios siguen sin estar conectados por el ansiado vial solicitado hasta el hartazgo por los representantes vecinales y que parece próximo a su fin. Mientras, Fuente de la Plata no abandona la condición de vía de paso.

Por allí, junto a un modesto manantial que nace al sureste del barrio, en el extrarradio de la ciudad, y que da nombre a la calle, pasaba el antiguo camino de Grado. Hoy es la principal vía de acceso para los residentes de San Claudio, Las Campas y los núcleos rurales de la falda del Naranco. «Pero también es una zona habitada, una zona urbana con muchas necesidades», describen los vecinos, que cada dos por tres se encuentran con accidentes de tráfico. El último hace quince días. Un motorista resultó herido grave al perder el control de su vehículo y chocar con un coche. El siniestro ha hecho desempolvar viejas demandas para moderar la velocidad en la calle. Justo a la vez que los residentes plantean sus quejas, cinco asociaciones vecinales de la zona han constituido 'la plataforma de la parte oeste' (como se hacen llamar), una iniciativa para captar la atención de los partidos políticos ahora que se aproximan los comicios municipales. La plataforma ha elaborado un dosier con sus demandas y prometen apoyó a quien se comprometa con ellos. El oeste se ha puesto en pie de guerra. ¿Qué es lo que reclaman?

Limitadores de velocidad

Accesos al centro

En 2004, los vecinos de Fuente de la Plata solicitaron al Ayuntamiento la adecuación de la calle a la nueva realidad de la zona. Pedían señalización de la velocidad máxima de 50 kilómetros por hora, la instalación de pasos de peatones y algunos controles de velocidad. El Consistorio les derivó a la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras que en 2006 efectúo las mejoras.

Pero los accidentes no cesaron. «Hubo varios mortales», resalta el presidente de la Asociación de Vecinos de Las Campas, Luis Miguel Gómez. En un calle con varios pasos de peatones, tres paradas de transporte escolar, una parada de un autobús para trasladar a ancianos y dos del autobús urbano de la Línea 5, «nos parecen necesarias otras medidas». Por ejemplo, badenes, semáforos, un radar que sirva de persuasión, «o lo que consideren oportuno en el Ayuntamiento. Ya lo hemos pedido también para Las Campas, donde los coches pasan a gran velocidad. Seguiremos insistiendo», garantizó Gómez.

Cierre de las vías

Era un antiguo camino

Los vecinos de Las Campas que necesitan desplazarse hasta La Argañosa o La Florida para hacer la compra, ir de tiendas o simplemente asistir a su centro de trabajo tienen dos opciones: dar un rodeo que a pie puede ser de una hora o «arriesgarse a cruzar las vías del tren». La línea de ferrocarril de Feve entre Oviedo y Ferrol atraviesa un antiguo camino de servidumbre, solamente cerrado por una pequeña barandilla metálica, que «se sortea con facilidad», reconoce Gómez.

Son muchos los residentes que optan por el camino corto «y en más de una ocasión hubo que ayudar a personas por la proximidad del tren». Por ello, algunos residentes de motu propio han solicitado a Feve el cierre infranqueable de las vías, a fin de evitar daños más graves. Aún aguardan la respuesta de la compañía.

Unión de barrios

Vial Florida-Las Campas

El problema del cruce de las vías se solucionaría, según Gómez, con el vial de unión entre La Florida y Las Campas. Los residentes tuvieron que esperar más de siete años hasta que la empresa Ceyd, la adjudicataria del contrato pagado por la Junta de Compensación de la urbanización, colocó las grúas.

Atrás quedan las movilizaciones y las más de 6.400 firmas recogidas para acercar los barrios, algo que les habían prometido cuando la zona comenzó su desarrollo. Y ese bagaje no les deja del todo tranquilos. El concejal de Urbanismo, Alberto Mortera, dice que el vial estará terminado «antes de junio». Los habitantes de la zona, por el contrario, aseguran que «las obras van muy lentas». «Es algo que necesitamos cuanto antes», recordó Gómez.

Pasarela al Parque del Oeste

Sin fecha de inicio

Existe otro punto del trazado ferroviario, justo por donde debería discurrir el trazado de la pasarela entre La Florida y el Parque del Oeste, que también usan los peatones para acortar el trayecto. «Hay hasta un sendero marcado por los pasos de la gente», revela el presidente de la Asociación de Vecinos de La Florida, Emilio Peña. El colectivo es miembro junto a otros cuatro de la ciudad de 'la plataforma por el oeste' y su demanda «estrella» es precisamente la pasarela.

Porque «serviría a muchas otras zonas de la ciudad, como El Cristo, Ciudad Naranco y Buenavista. Pero -insiste Peña- de momento no hay ninguna noticia. Todo es una cortina de humo». Mortera les garantizo que los presupuestos de 2011 reservarían 5,5 millones de euros para la obra, que estaría finalizada en 2012. Finalmente se quedó en un millón. «Y resulta que han cogido 245.000 euros para realizar los sondeos del parking bajo la calle Uría. Y aquí ni siquiera se han tramitado las expropiaciones para realizar las obras. Hasta 2014 es imposible que la obra termine», subrayó.

Veneno en los parques

Nuevas denuncias

La pasada semana volvió a aparecer veneno en las zonas ajardinadas de Las Campas. «Empieza el buen tiempo y los niños juegan en los parques. Es peligroso y por aquí no pasa nadie del Ayuntamiento», critican los residentes.