Cien años de Dolores Medio

Este año, en diciembre, se cumple el primer centenario del nacimiento de la autora que logró en 1953 el Premio Nadal con 'Nosotros, los Rivero'

PACHÉ MERAYOGIJÓN.
La autora en la playa. Imagen de portada del libro 'Dolores Medio'. ::
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La autora en la playa. Imagen de portada del libro 'Dolores Medio'. :: / E. C

Francisco Umbral la consideraba «un gran valor» de una época difícil. Pero no siempre el escritor fue tan elogioso con Dolores Medio. De hecho, probablemente, cuando en 2007 cruzó la línea de la vida, la misma que la autora ovetense había saltado en 1996, se vieron obligados a ajustar cuentas. Eso mismo es lo que muchos creen que debiera hacer con su tierra, en la que después de muchos años de silencio se pasa sin pena ni gloria por el primer centenario de su nacimiento. Dolores Medio, que nacía hace ahora cien años y ha dejado una herencia literaria plagada de reconocimientos, es recordada estos días tímidamente. Un centro escolar de Oviedo, el de Pumarín, le rinde tributo con exposición (compartida con Josefina Aldecoa) y un romántico paseo con lectura de sus textos, y la fundación que lleva su nombre impulsa el libro 'Dolores Medio, 1911-1996' (de KRK ediciones) en el que, bajo la coordinación de Víctor Alperi, se compilan varios homenajes de otros muchos escritores. El propio Umbral acude a sus páginas, al lado de Juan Cueto y de María Elvira Muñiz. También se nutre de autores como Carmen Gómez Ojea, que igual que la propia Dolores Medio, lleva en sus letras el Premio Nadal. En el caso de la gijonesa, logrado en 1981. En el de la escritora de Oviedo, en 1953 por la novela que le permitió dedicar toda su vida a la literatura, 'Nosotros, los Rivero', una aplaudida narración en la que acude a su propia memoria para rescatar con su verbo el Oviedo revolucionario de su infancia y juventud. La catedrática Carmen Bobes y la cronista de Oviedo, Carmen Ruiz-Tilve, firman dos proemios, a los que siguen textos de José Luis Alborg, María Alfaro, Francisco Trinidad, y hasta del alcalde Gabino de Lorenzo y la consejera de Cultura, Mercedes Álvarez.

Pero 'Dolores Medio', el libro, también cuenta con letra de la homenajeada, que fue maestra y estudió arte. Cerrado con una bibliografía de José Luis Campal, ofrece un misceláneo de textos con fragmentos de algunas de sus obras cumbres. Esas obras que para la filóloga Lucía Montejo Gurruchaga «se ajustan a los principios de la novela realista», aportando «una mirada uniforme dentro de la tradición testimonial de la época». Además de literatura, Dolores Medio inyectaba en sus historias una actitud política e ideológica ante la vida. Por eso algunas no fueron publicadas en su tiempo. Es el caso de 'Celda común' o 'Mi compañera', que vieron la luz tras su muerte.

Durante un tiempo la escritora, que lo era con sólo cinco años y a los nueve organizó una compañía de teatro, para representar lo que escribía, trabajó bajo el seudónimo de Amaranta para el semanario madriñelo 'Domingo'. En Madrid se matriculó en Periodismo, pero nunca llegó a ejercer. Su primera novela larga, 'Egoísmo', la firmó con 12 años (1923). Por esas fechas murió su padre, se arruinó su familia y tuvo que trabajar para costearse sus estudios de Magisterio, profesión que ejerció en Nava, mientras preparaba su ingreso en Filosofía y Letras, cuando estalló la guerra civil. Vivió Dolores Medio intensamente el Sitio de Oviedo. Fue varias veces destituida por sus ideas de la enseñanza, en cuyo ejercicio escribió teatro infantil, para sus alumnos.

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