Constantino Suárez recupera su carné

Una muestra al aire libre de parte de su obra y el descubrimiento de una placa en el parque al que da nombre en El Coto completan el homenaje Los fotoperiodistas asturianos nombran socio de honor al fotógrafo republicano, fallecido en 1983

I. VILLARGIJÓN.
Marcos León, presidente de APFA, y Francisco Suárez, familiar del homenajeado, descubren la placa que da nombre al parque en presencia de Justo Vilabrille y Jesús Montes Estrada. ::                             JOAQUÍN PAÑEDA/
Marcos León, presidente de APFA, y Francisco Suárez, familiar del homenajeado, descubren la placa que da nombre al parque en presencia de Justo Vilabrille y Jesús Montes Estrada. :: JOAQUÍN PAÑEDA

Pasó de publicar en la prensa local anuncios en los que se ofrecía como fotógrafo a domicilio a convertirse en «notario» de la tragedia de la Guerra Civil. De hacer ampliaciones por encargo e inmortalizar el día a día de la sociedad gijonesa de los años 20 y 30 a ponerse el uniforme de reportero de guerra en un conflicto bélico que no tuvo que buscar, porque le sorprendió en su propio Gijón natal. «Es nuestro Korda asturiano, nuestro Boix», destacó ayer el concejal de Cooperación, Cultura Tradicional y Política Lingüística, Jesús Montes Estrada, comparándole con el autor de la fotografía más conocida y tantas veces reproducida del Che Guevara y con el fotógrafo catalán que logró burlar el control de las SS durante su internamiento en en Mauthausen y conservar hasta su puesta en libertad casi 2.000 imágenes que reflejaban el horror de los campos de concentración. Porque Constantino Suárez fue un gijonés comprometido con la causa republicana, y esta condición hizo que durante la dictadura pasara a formar parte de los represaliados de un bando cuya resistencia en la ciudad y lucha en el frente reflejó como pocos. Estuvo preso en la cárcel de El Coto y cuando la abandonó, en 1957, lo hizo desposeído del carné profesional de fotógrafo, por lo que desde entonces se vio obligado a trabajar en la clandestinidad.

Ayer, 28 años después de su muerte, la Asociación Profesional de Fotoperiodistas de Asturias (APFA) trató de hacer justicia, en la medida de lo posible, con quien fue un pionero en Gijón en el ámbito del periodismo gráfico. Su presidente, Marcos León, hizo entrega a sus familiares de un carné simbólico -encerrado en una pieza de metacrilato- con el que se nombraba a Constantino Suárez socio de honor de la asociación «para compensar el olvido al que fue sometido en vida». El regalo lo recibió un agradecido Francisco Suárez, hijo de un primo del homenajeado y uno de sus familiares más cercanos, ya que ni Constantino ni sus hermanos dejaron descendencia.

El acto en el que, medio siglo después, Suárez recuperó una licencia retirada por sus ideales políticos tuvo lugar con ocasión del descubrimiento de una placa que deja constancia del acuerdo adoptado en febrero por el Ayuntamiento de Gijón de poner su nombre al parque situado entre las calles de Quevedo, María Cristina y Conde Toreno, en El Coto. En este mismo lugar se inauguró una exposición al aire libre dividida en cinco áreas -'El Gijón de su época', 'Industria y comercio', 'Una ciudad de cara al mar', 'Deportes en la villa' y 'Revueltas sociales y guerra civil'-, que recoge parte de su obra, «conservada de forma milagrosa» y adquirida por el Ayuntamiento en 1993. En la muestra se puede ver desde la construcción de una tribuna en El Molinón a finales de los años 20 hasta el avance de milicianos hacia el frente, pasando por un desfile militar por Corrida en 1934 y una visita de Azaña al Club de Regatas.