Un historiador en la memoria

La asociación Tous pa Tous prevé recordar a varios personajes por su relación con edificios de Cangas del Narcea

J. M. AZCÁRATECANGAS DEL NARCEA.
Algunos asistentes al acto de homenaje al historiadorLuis Alfonso de Carvallo. ::
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Algunos asistentes al acto de homenaje al historiadorLuis Alfonso de Carvallo. :: AZCÁRATE

El barrio de Entrambasaguas de Cangas del Narcea luce desde ayer una placa de bronce en recuerdo y homenaje a uno de sus hijos más ilustres, el historiador Luis Alfonso de Carvallo. Además, el descubrimiento de esta placa, adosada a la pared de la capilla de Nuestra Señora del Carmen, sirvió para el estreno en su primer acto oficial del nuevo alcalde, José Luis Fontaniella.

Ante más de medio centenar de personas, el presidente de la Sociedad de Amantes del País Tous pa Tous, Juaco López, recordó que el padre Luis Alfonso de Carvallo, «nació en 1571 en este barrio, donde pasó su infancia y juventud, aquí se aficionó a la lectura y la historia, en la que llegó a ser un maestro, y aquí estudió para clérigo y se dedicó a la enseñanza».

El padre Carvallo fue rector del colegio de San Gregorio de Oviedo y profesor de Humanidades de la Universidad de Oviedo. En 1616 ingresó en la Compañía de Jesús, en Monforte de Lemos (Lugo), y desde esa fecha hasta su fallecimiento, en Villagarcía de Campos (Valladolid), en 1635, se dedicó a la enseñanza en varios colegios de jesuitas.

Fue un importante estudioso de la literatura y en 1602 publicó el libro 'Cisne de Apolo', uno de los tratados sobre el arte de escribir poesía más importante del siglo XVII español. Este estudio fue concebido y escrito por Carballo en su villa natal.

Obra pionera en 1695

Pero por lo que más destaca el padre Carvallo es por su faceta de historiador. Escribió la primera historia general de Asturias, titulada 'Antigüedades y cosas memorables del Principado de Asturias', que tenía concluida en 1613, pero que no se editó hasta 1695, cuarenta años después de su muerte. La causa de la no publicación en vida de su autor fue la oposición del padre general de la Compañía de Jesús, que consideró que esta obra podía disgustar a algunos miembros de la nobleza española.

Según explicó Juaco López, Carvallo «fue un humanista que hizo una historia muy rigurosa para su tiempo».

Esta placa dedicada al padre Carvallo es la primera de una serie que Tous pa Tous quiere colocar en la villa y en el concejo de Cangas del Narcea, en las que se recuerde la existencia y la labor de algunos personajes, cangueses y no cangueses, en pro de la comunidad. La idea de Tous pa Tous pretende, además, identificar un lugar o un edificio determinado con una persona, de modo que se pueda valorar y recrear a ambos.

Según Juaco López, «la presencia de esta clase de placas rememora la existencia de personas que por sus obras y pensamientos ayudaron a mejorar la sociedad y es una costumbre habitual en países que respetan su pasado y ejercitan cotidianamente su memoria». La siguiente placa del Tous pa Tous se dedicará este mismo año a Gaspar Melchor de Jovellanos, para conmemorar el bicentenario de su fallecimiento, y se colocará en la casa donde se alojó en Cangas del Narcea en 1796.