«A mi padre lo mataron los amigos»

Los terrenos, de propiedad privada, han sido los primeros en España en ser adquiridos por la Administración La fosa común de San Miguel acoge un homenaje a los 18 fusilados en 1937

LYDIA ISSAN MIGUEL DE LA BARREDA.
Familiares, allegados y políticos, ayer, durante el homenaje en la fosa de San Miguel. ::
                             PABLO NOSTI/
Familiares, allegados y políticos, ayer, durante el homenaje en la fosa de San Miguel. :: PABLO NOSTI

«Cuando pasearon a mi padre por Noreña, yo tenía siete años y fui por las calles detrás de él. Los más amigos fueron los que lo mataron, a quien más le dio de comer y beber». A César Estévez se le saltaban ayer las lágrimas al recordar la historia de su padre, el viajante Genaro Estévez Paja, que el 4 de noviembre de 1937 fue detenido en Noreña y posteriormente fusilado y enterrado en la fosa común ubicada en la parroquia sierense de San Miguel de la Barreda. Junto a él yacen otras diecisiete personas: Ángel Gutiérrez Ros; Etelvino Rodríguez Mencía 'Corchu'; Manuel Martínez Pozuelo: José Antonio Cancio Villar, secretario municipal de Noreña; Jesús Blanco Alonso; Antonio Suárez García; Calixto Alonso Álvarez; Herminio Fombona Antuña; Justo Cuervo Balbona; Cecilio Curieses Álvarez, 'Tito'; Marcelino Curieses Álvarez; Arturo Suárez Santirso; Buenaventura Iglesias, 'Ventura'; Herminio Colunga; Julio Montero; Ezequiel Rodríguez y Luis, 'El contable'.

César ya es un anciano, pero se acuerda todos los días de su padre. «Esto no se puede olvidar nunca», asegura. Su hermano también fue fusilado y está enterrado en una fosa común de Oviedo. Junto a su hermana Nieves, acudió ayer a la fosa común de San Miguel para rendir un cálido homenaje a las 18 personas allí enterradas. Tras la adquisición por parte del Principado de los terrenos particulares donde descansan los huesos de los difuntos, la Consejería de Bienestar Social acometió una mejora del entorno e instaló un monolito identificativo. El viceconsejero de Bienestar Social, Ángel González, recordó la historia de la fosa: «A pocos días de iniciarse la dictadura, los familiares ya pusieron flores aquí y mantuvieron el ritual», comentó. Y añadió que «el de hoy es un homenaje a estas personas que murieron por pensar de otra forma o por la borrachera de genocidio de la época; esperamos que más pronto que tarde en las Cortes no quede nadie que no lo condene».

Cerca de 360 fosas en Asturias

La de San Miguel es la única fosa común de España cuyos terrenos, de propiedad privada, fueron adquiridos por la Administración pública tras un recorrido por los tribunales y una posterior negociación de la que aún queda pendiente la parcela correspondiente a la denominada fosa pequeña. González explicó que en Asturias están localizadas casi 360 fosas, pero reconoció que completar el mapa «es una tarea siempre inacabada; el trabajo que queda es muy importante». Asimismo, apuntó que se desconoce cuántas fosas se encuentran en terrenos privados pero señaló que cerca de 45 están en cementerios parroquiales.

Además de los familiares que a través de un portavoz señalaron que «nunca os hemos olvidado» y el viceconsejero, al acto acudieron representantes políticos de Siero y Noreña.

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